Dicen que acaba un año y empieza uno nuevo.

Os deseo feliz año bueno.

Como cuando te compras unos zapatos nuevos, y los viejos los tiras al cubo del olvido más profundo. ..
También dicen que es el momento de los buenos propósitos, de las enmiendas a la totalidad… de aquello que empaña nuestra vida.

Un comienzo a un cambio estratégico, unas expectativas que, cumpliéndolas, nos harán mejores personas a nuestros ojos y hacia los demás…. Quizás sea cierto. Y no es que me moleste este acto de examen de conciencia personal, pero tengo demasiadas dudas sobre este renacer a golpe de calendario.

Cada mañana abro la ventana y dejo entrar el aire que renueva las paredes y mi espíritu.

Cada mañana abro la ventana y dejo entrar el aire que renueva las paredes y mi espíritu. Observo todo y me alegro de poder verlo…Cómo olvidar al Sol y las nubes, a los pájaros que aprovechan los primeros rayos, en busca de lugar y comida.

A los repartidores… y a las señoras limpiando sus portales. A los gatos extendidos sobres las sábanas de calor que surcan las calles… Y pienso… en todo ello.

Durante cualquier momento del día, me cruzo con otras personas y miro sus andares, su disposición y su rostro. Con otras, entablo pequeñas conversaciones, banales, o no, y entiendo, o no, sus maneras de ver un todo o una parte…Y pienso… en todo ello.

Y en todo esto no tengo presentes a Enero o a Diciembre

Y en todo esto no tengo presentes a Enero o a Diciembre….Tan solo sigo eso… eso que llaman el día a día… No pierdo conciencia de que mis seres queridos están, aquí y allí, conmigo, aunque hayan kilómetros, países, continentes, horas o meses o años de distancia…Y pienso… en todos ellos.

No pierdo el tiempo pensando en aquello que debería ser, y lo empleo en lo que quiero ser y decir, sea donde sea….aunque no sea adecuado. …. Y pienso… en ello.

Y así, cada momento se vuelve único, como cada hoja de un árbol, como cada árbol en un bosque, como cada monte en unas montañas que delimitan la nada y se extienden en el más absoluto infinito y cercano tiempo… Y pienso en ello.

Los recuerdos

Y el recuerdo de todo y de todos sigue, añadiendo más espacios y seres, haciendo que todo lo inútil se esfume en mí, como se esfuma la niebla en la mañana y dejando, con esa huella hecha de cariño y amor certero, a todo y a todos aquellos que están en mí… (REVER) Y pienso en ello.

No perderé la oportunidad de levantar la copa y brindar, no por un nuevo año, o unas mejores expectativas de nivel de vida…Sino por todo lo bueno que he conocido y por todo lo bueno que vivo, en una libertad tan grande, que no puede ser vallada con calendarios, relojes ni puertas.
Y, si…pienso en ti!. ¡Feliz año Bueno!”