China lleva cuatro años de una abierta guerra comercial y tecnológica con EE.UU, y si alguien pensaba que esto no traería consecuencias está claro ahora que se equivocaba.

Han liberado un virus, sí. No han encontrado ni un solo animal que tuviera este virus, habría sido lo primero. Encontrar el huésped, saber cómo funciona el virus en su organismo, cómo interactúa con su sistema inmunológico. Preguntas que no tienen respuesta hasta ahora.

Este virus no es terriblemente letal, como sí lo es por ejemplo el ébola, con tasas de mortalidad del 50%. Ese no es el objetivo, pero sí es muy contagioso.

Desde hace varias décadas las guerras convencionales no se pueden basar solo en la derrota militar del enemigo. De lo que se trata es de colapsar la nación enemiga, sus infraestructuras básicas, la opinión pública cambia… la derrota sobreviene porque no puede luchar.

China ha hablado, – si estás contra mí esto es lo que hay-.

Además están ayudando a occidente, lavando su imagen. ¿alguien cree que es a fondo perdido? China nunca ha dado puntada sin hilo y no lo va a hacer ahora.

Esto es una guerra, una guerra por la supremacía comercial, económica y tecnológica mundial.

Huawei está donando mascarillas, ¿no sería justo que sus dispositivos pudieran seguir trabajando con Android? Pues así todo.

Pero al final,  y como pasa en todas las guerras, es el pueblo el que sufre, el que muere.

Luego está el cómo plantean las diferentes naciones la guerra, está claro que España, como ha hecho tradicionalmente, no ha dotado de medios a su ejército (médicos, enfermer@s…) y tienen, tenemos que luchar con el ingenio, el sacrificio incluso personal de muchos.

China desarrollará la vacuna antes que nadie, una vacuna operativa y segura, la cederá a todos, y esa será su última y definitiva victoria.

Al tiempo

Autor: Miguel Angel Romero