Lo verde vende hemos oído repetidamente.

Si, vende. Pero utilizar productos biodegradables y respetuosos con el medio ambiente, no lo es todo.

Es una mínima parte del esfuerzo mundial que debe realizarse si queremos que la Madre Tierra continúe para las próximas generaciones.

“La transición energética hacia un modelo 100% renovable es una oportunidad para el empleo, para la salud y para el clima, pero para asegurar que tomamos las medidas necesarias para no superar los 1,5ºC se debe aumentar la ambición para reducir las emisiones al menos un 55% en 2030 respecto a 1990.

Necesitamos a toda la clase política, sea del color que sea, para liderar la lucha contra el cambio climático y para la formación de un gobierno estable que ponga en el centro a las personas y el planeta”, indicó Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio Climático de Greenpeace.

Greenpeace recordó al Gobierno de España que ya se posicionó para que Europa aumentase los objetivos de reducción de emisiones para 2030.

Sin embargo, subrayó que esta posición progresista en el ámbito internacional contrasta con la mucho más conservadora que mantiene el Gobierno en el plano nacional, donde propone la reducción del 20% respecto a 1990, que es lo reflejado en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.

La organización ecologista consideró que Europa tiene en sus manos la capacidad de arrastrar a otros países a que aumenten su ambición, pero para ello debe dar ejemplo comprometiéndose con la reducción de emisiones en al menos un 65% en 2030 respecto a 1990 y a alcanzar el cero neto en 2040.

Para Greenpeace, es “el momento de poner el foco en la gente que se está haciendo oír en todo el mundo”. “Las personas más jóvenes están mostrando liderazgo y señalando a los líderes políticos el camino que deben seguir.

El ímpetu en las calles está creciendo y cada vez hay menos lugares donde los líderes que dan las espalda a la lucha contra el cambio climático y los intereses de la industria de los combustibles fósiles puedan esconderse”, concluyó.

El objetivo de la cumbre, convocada por el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, es fortalecer los compromisos nacionales en materia de clima y garantizar que los líderes presenten planes de acción tangibles, en lugar de discursos.