El hueco

Raquel Casasús. El huecoRaquel Casasús. El hueco

Todos sabemos la sensación que se tiene cuando entras en duelo, bien sea ante  alguna pérdida de algún ser querido, ruptura de pareja, de amistades; es decir, en definitiva  ante cambios bruscos. Para mí  es  como  un agujero,  una úlcera que está ahí comprimiendo  y te va haciendo pequeñito, pequeñito, pequeñito, yo le llamo el hueco.

Cuando uno entra en  el duelo  hay que permitir ese período incómodo, donde no hay cabida para emociones positivas, sino todo lo contrario, todo lo que entra son pensamientos, emociones, palabras que si pueden harán ese hueco más y más profundo hasta el punto  que si nos dormimos  en los laureles podría llegar a convertirse en parte nuestra, acostumbrándose a vivir con dicho hueco toda la vida.

Ese hueco es la falta de autoestima.Tenemos que querernos a nosotros mismos, nos creemos que se nos hunde el mundo, que ya no vamos a ser felices fuera de nuestra habitual zona de confort  y  en realidad nosotros somos los que nos provocamos el sentirnos así ,queremos que los demás nos quieran cuando en realidad somos nosotros quienes no nos estamos queriendo.

Pasados los seis meses estando en  duelo hay que coger las riendas. Identificar  en qué punto estamos y empezar a llenar ese hueco de  fuerza, vitalidad, alegría, aceptación, ilusión, ganas de cubrir ese agujero y utilizar las sonrisas, las  caras fáciles como las llama  Victor Küppers   para que de nuevo hagamos presente esa autoestima de cara a uno mismo y de rebote a los demás.

Llegó  el momento de mirar para dentro, empezar a cuidarse de uno mismo y no estar preocupado en por qué los  otros no se preocupan. Es  uno mismo  el primero que  tiene que querer  ver dónde está  aunque no le guste lo que vea y ponerse las pilas para salir de ahí si es que no le gusta lo que vé.

Lo primero es proponérselo en serio y decirse a uno mismo con honestidad   si se quiere salir de ahí o no  y  depende de la respuesta  puedes vivir con él hasta que te comprima del todo o bien  utilizar esas riendas y tirar hacía  delante como si no fuera a existir un mañana.

Saquemos un calendario y veamos  cuánto  tiempo lleva el hueco molestando y lo más importante cuánto tiempo más  queremos tenerlo con nosotros.

Mucha fuerza Y feliz semana!

Colaboración de

Raquel Casasús. El hueco

Raquel Casasús. El hueco