Tus ojos no ven lo mismo cuando conduces rápido

La velocidad cierra el campo de visión provocando accidentesLa velocidad cierra el campo de visión provocando accidentes

Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), la mitad de los conductores supera los límites de velocidad en algún momento. De hecho, conducir por encima de la velocidad permitida es habitual en un 15% de los conductores, tal y como recoge una encuesta llevada a cabo por el RAC.

El “efecto túnel”

Un exceso de velocidad nos lo pone más difícil a la hora de controlar el vehículo en una situación límite. Por ejemplo, ante un frenazo de emergencia la distancia de detención se eleva enormemente a mayor velocidad. Tanto es así que, a 120 km/h, según datos de la DGT, se necesita una distancia superior a un campo de fútbol para detener el coche.

Si a esto sumamos las consecuencias que tiene el exceso de velocidad en nuestro campo de visión, el resultado es más que alarmante. A medida que se aumenta la velocidad se reduce el campo de visión periférico: es lo que se conoce como “efecto túnel”.

El campo de visión se cierra formando un túnel y se abre conforme desciende la velocidad

El campo de visión se cierra formando un túnel y se abre conforme desciende la velocidad

Así, cuando conduces a 35 km/h distingues con claridad a través del parabrisas la gran mayoría de objetos y detalles del entorno. En cambio, circular a 140 km/h reduce enormemente el ángulo de visión, que pasa de 105º a 45º, tal y como te mostramos en la imagen inferior. Con un ángulo de visión tan reducido las posibilidades de no reaccionar a tiempo ante una situación de riesgo se disparan.

Buena muestra de las fatales consecuencias que puede tener el exceso de velocidad es la reciente campaña de concienciación de la Agencia de Transportes de Nueva Zelanda. Acudir a un curso de conducción segura, en el que se experimentan varias situaciones límite siempre bajo supervisión, también puede ayudarte a darte cuenta, realmente, de lo peligroso que es el exceso de velocidad.

Fuentes: DGT, RACC