Marta Sanz: “Cada vez hay más mujeres en la literatura, pero no estamos incorporadas en igualdad”

Marta Sanz: “Cada vez hay más mujeres en la literatura, pero no estamos incorporadas en igualdad”Marta Sanz: “Cada vez hay más mujeres en la literatura, pero no estamos incorporadas en igualdad”

La 53 Fira del Llibre reúne esta tarde a las escritoras Marta Sanz (Madrid, 1967), Pilar Sánchez Vicente (Gijón, 1961), Charo Nogueira y Rosario Raro (Segorbe, 1971) para debatir sobre “La visibilidad creativa de la mujer en la novela”. Las cuatro presentan, además, sendas novedades en el evento. “Como en otros ámbitos, cada vez hay más mujeres en la literatura, pero no estamos incorporadas en igualdad”, afirma Marta Sanz.

La especialista en igualdad de género Charo Nogueira alude a unos datos de la Asociación Mujeres del Libro para destacar que “aunque las mujeres representan el 70% en el sector editorial, solo el 20% ocupa puestos de dirección”. Rosario Raro denuncia que a lo largo de la historia se ha producido un “proceso de invisibilización forzosa de las autoras y de los personajes de mujeres”. Pese a ello, Marta Sanz advierte “un abanico enorme de mujeres muy distintas en la literatura contemporánea, porque hay muchas mujeres escritoras. Estamos saliendo de los estereotipos convencionales”. Sin embargo, a las cuatro participantes en la mesa les molesta los clichés a la hora de representar a la mujer; “los estereotipos reduccionistas de pares; la puta o la santa; la madre o la loca”, explica Sanz. También, “los personajes de mujeres que solo existen para los demás; la madre de, la esposa de”, según Raro, y “la insistencia en la debilidad de la mujer”, añade Nogueira.

En la Fira, Sanz presenta una nueva versión de Amor Fou (Anagrama), obra comprada pero no publicada por dos editoriales y que no consiguió ver la luz hasta 2014, diez años después de que fuera escrita. En este “cuento de hadas cruel”, como lo define su autora, encontramos a Lala, “una mujer que padece la concepción romántica y misógina del amor del otro”. Según Sánchez Vicente es “el mito del amor romántico el que perjudica a las mujeres jóvenes y fomenta la violencia de género”. “Necesitamos protagonistas fuertes, mujeres que rompan moldes”, sentencia. En su última novela Mujeres Errantes (Roca), los personajes femeninos deben enfrentarse a una sociedad hecha a medida de los hombres, pero con una mayoría de mujeres que la sostienen. En el caso de la protagonista del último libro de Rosario Raro, La huella de una carta, el contexto de la dictadura franquista limitaba mucho a las mujeres. Sin embargo, fue esta falta de igualdad y libertades la que impulsó a Ana María Pérez del Campo a luchar por los derechos de la mujer como fundadora de la Asociación de Mujeres Separadas y Divorciadas. Charo Nogueira recoge sus memorias en La mujer que dijo basta (Libros.com). Para ella, “lo que continúa frenando a las mujeres es el sistema patriarcal en el que vivimos. Eso desalienta a muchas mujeres porque saben que van a sufrir muchas desigualdades”.

Marta Sanz señala que “no debemos entender la igualdad o cambio social como una mimetización de los comportamientos patriarcales”. “El feminismo debe ser una oportunidad para cambiar el sistema de arriba abajo, una palanca de cambio para resignificar palabras y conceptos”, reflexiona. “Han de barrerse las jerarquías, ningún ser humano ha de estar supeditado a otro en ningún ámbito”, concluye Rosario Raro.