La actriz italiana era madre de Miguel Bosé y miembro de una dinastía de artistas

La actriz Lucía Bosé, madre del cantante Miguel Bosé y de una dinastía de artistas, ha fallecido este lunes a los 89 años a causa de una neumonía, según han informado fuentes de su entorno.

Nacida en Milán, Bosé se dio a conocer por películas como Muerte de un ciclista, y se hizo muy popular en España tras casarse con el torero Luis Miguel Dominguín.

En su filmografía se incluyen obras con directores como Antonioni –Crónica de un amor o La señora sin camelias-, Fellini –Satiricón‘-, Jean Cocteau –El testamento de Orfeo– o Luis Buñuel –Así es la aurora‘-.

Luchino Visconti la descubrió para el cine cuando tenía sólo 16 años y se ganaba la vida como empleada en una pastelería milanesa.

«Tú eres un animal cinematográfico«, le dijo el maestro del neorrealismo italiano. Nacida en Milán, el 28 de enero de 1931, su humilde infancia tuvo lugar durante la Italia fascista y la Segunda Guerra Mundial, lo que marcó claramente su carácter.

Miss Italia a los 16 años

Tenía 16 años cuando un grupo de amigas enviaron, sin su conocimiento, una fotografía suya a la preselección del concurso de Miss Italia.

Compitió con bellezas como Gianna María Canale o Gina Lollobrigida pero fue ella quien salió con el título oficial bajo el brazo.

No recomendado para menores de 12 añosLazos de sangre - El origen de la familia Bosé Dominguín reproducir videoEl origen de la familia Bosé Dominguín

 

Primera película en 1949

Dos años después, en 1949, estrenaba su primera película, No hay paz debajo de los olivos, sustituyendo a Silvana Mangano y con Raf Vallone como pareja cinematográfica

Pero el gran papel de su vida fue el de La señora García se confiesa, la serie escrita y dirigida por Adolfo Marsillach, coprotagonista además de la historia.

Su fuerte personalidad y su temprano divorcio en una España franquista (fue en 1968), hicieron de ella un personaje habitual de las revistas de los años sesenta y setenta.

La actriz se fue alejando de las pantallas en los años ochenta y se centró en la pintura y en su faceta espiritual.

Llegó a abrir un museo dedicado a los ángeles y se trasladó a vivir a la pequeña localidad segoviana de Brieva.

Su última aparición pública, con el característico pelo azul de sus últimos años, fue el 15 de marzo en la final de Prodigios, el programa de TVE presentado por su gran amigo Boris Izaguirre.