Sandra Gómez anunció ayer en rueda de prensa que dentro de un mes se aprobará el concurso de diseño para la futura plaza del Ayuntamiento. “Mañana se cumple un año de la peatonalización de la plaza del Ayuntamiento. Y ha llegado el momento en que los valencianos y valencianas elijan cómo quieren que sea su nueva plaza”, ha dicho.

Sin embargo, el proyecto provisional de la plaza actual, la cual lleva acumulados más de 1 millón de euros, todavía no está finalizado. Un proyecto que se ha incumplido en todos los sentidos, y en el cual se ha ido parcheando, con medidas poco eficaces, los problemas que iban surgiendo. Y es que, aun la semana pasada, hubo que asfaltar ciertas zonas.

Una provisionalidad que se alargará unos años más

Como confirmó Sandra Gómez, «este es un proyecto de largo plazo. La idea es intentar tener todo listo entre el año 2022 y 2023«. De esta manera, fue la propia vicealcaldesa la que confirmó la prolongación durante unos años más de la provisionalidad de las obras en la actual plaza del Ayuntamiento.

Hay que decir que varios son los problemas y la falta de responsabilidad entorno a estos trabajos de construcción. A simple vista, la instalación de unos maceteros puede ser tarea fácil. No así ha sido para los encargados de seleccionar los que debían presidir la plaza. Unos maceteros en forma de tubo, hechos de puro hormigón, los cuales no disponen de patas y no tienen sistema de drenaje ni de regadío. Condenando a las plantas a que se sequen y desaparezcan. Por no hablar de la dificultad de moverlos y transportarlos en momentos de necesidad, por su peso y falta de movilidad.

Incumplimiento del proyecto original 

El proyecto que se trazó para la viabilidad y trazado de las obras de la plaza del Ayuntamiento comportaba la creación de un amplio espacio de sombra, el cual, a simple vista, es imposible identificar porque no existe. Esta irresponsabilidad, sumada a una plaza de puro asfalto que carece de zona verde, condena a hacerla intransitable en los meses de calor. Por no hablar de la posición de los bancos. Sin sombra, ¿Quién va a poder hacer uso de ellos?

Siguiendo con las cacicadas que envuelven esta trama, se suma la compra de unas banderas que debían hondear en la plaza y que costaron 8500€. Y las cuales no se pudieron colocar porque no eran seguras, como confirmó Movilidad Sostenible.

De esta manera queda el incierto futuro de una plaza ideada para una «generación reclama más espacios comunes«, generación que no va a poder hacer uso de ellos debido a circunstancias como las comentadas. Como bien ha confirmado Sandra Gómez «las plazas son reflejo del modelo de ciudad«. Afirmación muy acertada, porque la construcción de esta plaza es fiel reflejo de la Administración actual de la ciudad.