Los millones de la discordia

Con el campo no se juegaTodo cambia

Nueva vuelta de tuercas a cuenta del espinoso asunto de la financiación autonómica, esta vez en período electoral. Si hace unas semanas nos despertamos con la noticia de que el Ministerio de Hacienda ‘regaba’ diferentes autonomías con decenas de millones de euros del Fondo de Liquidez Autonómica, ahora el desencuentro viene motivado por la liquidación de 450 millones de euros con cargo a la liquidación del Presupuesto de 2014 que el Consell solicitó a principios del presente mes de junio.

Ambos dirigentes autonómicos, cada uno de una pata, han decidido aparcar su agenda de partido para defender los intereses de los valencianos y afear a Montoro su negativa, que tanto Puig como Oltra han calificado de “injusta” y que responde a intereses electorales. Una respuesta por parte del Gobierno central que el propio conseller de Hacienda, Vicent Soler, fue el primero en valorar tachó de “perjudicial” y “partidista”.

“Esto sí que rompe España, esto sí que altera las reglas del juego” ha declarado el President Ximo Puig, quien también ha asegurado que la decisión “va en contra de un Estado como el nuestro, en el que nadie puede poner la mano en la caja y distribuir los recursos como se le antoje en función del interés electoral”.

Ximo Puig espera desbloquear la situación próximamente tras una reunión con el Ministro Montoro. No obstante, la pregunta es obvia, y va dirigida en dos direcciones. ¿Cuándo se pondrá nuestros políticos, de absolutamente todos los signos, de acuerdo para reformar el sistema de financiación autonómica? ¿Cuándo entenderán que si no priorizan en el gasto pronto no habrá suficiente para todos? La respuesta no es sencilla., todo lo contrario. Se antoja complicada y larga de resolver, aunque tal vez, y sólo tal vez, únicamente sea cuestión de voluntad política, como casi todo en la vida.