La Unió de Llauradors critica la “inacción” de la CE ante la crisis de los precios de la fruta de verano

Almacén de fruta

La Unió de Llauradors ha criticado la “injustificada, incomprensible y cínica inacción” de la Comisión Europea (CE) ante la crisis de los precios en la fruta de verano que, además, se ha visto “agravada por el veto ruso“, al no poner en marcha las medidas extraordinarias de la Organización Común de Mercados (OCM) de frutas y hortalizas.

La institución ha manifestado que el mantener los precios bajos sólo tiene explicación por “la presunta situación de abuso de dominio que hace que los principales operadores de la gran distribución centroeuropea puedan condicionar el mercado para continuar manteniendo los elevados márgenes de beneficio que consiguieron el año pasado por el hundimiento de precios”.

Esta situación se ha visto agravada por el veto al mercado ruso. La anterior campaña se envió desde la Comunitat Valenciana 22.000 toneladas de fruta alcanzando los 23 millones de euros. Sin embargo este periodo comenzó con entre 35 y 40 céntimos de euro por kilo del 22 al 28 de junio, pero, una semana más tarde, “los precios bajaron 5 céntimos de euro por kilo, y a la tercera semana volvieron a caer hasta los 25 céntimos de euro por kilo e incluso se llegó a los 20 céntimos de euro por kilo”.

A puesto como claro ejemplo la “nefasta” campaña de melocotón y nectarina. En 2012 el precio en origen estaba alrededor de los 50 céntimos por kilo y actualmente ha caído hasta los 20 céntimos, lo que supone un 60 por ciento menos. Todo ello hace que los costes de producción sean más altos que los de venta y ello tilde de “inviable la actividad agraria de las empresas familiares agrarias” y con ello ha cuestionado la viabilidad del actual modelo productivo frutícola valenciano.

Esta situación le ha llevado a pedir a la CE que actúe “de una vez” y prohíba la comercialización de los calibres y categorías inferiores, y  que se quiten las normas de la competencia sobre productores para que puedan alcanzar “pactos concretos” que equilibren la balanza al marcar el precio porque “ahora recae en la única mano de la distribución que acaban condicionando y creando situaciones de colusión tácita y abuso de posición de dominio que distorsionan el mercado”. Y ha terminado diciendo que “estas dos medidas no tienen efecto sobre el presupuesto de la Unión Europea, y no se entiende porque la Comisión no las activa”.