Las empresas creadas por parados no suelen superar los cinco años

El emprendimiento por oportunidad descendió 5,5 puntos en 2013, al pasar del 72,3% al 66,8%, mientras que el promovido por necesidad se incrementó tres puntos, hasta el 29%, superando en 11 puntos  la media de los países impulsados por la innovación, según el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) presentado por el Centro Internacional Santander Emprendimiento (CISE), la Red Española de Equipos Regionales GEM, la Fundación Rafael del Pino y el Banco Santander.

El texto, elaborado con datos obtenidos a partir de encuestas a la población y a expertos, señala que esta decisión por necesidad se ha traducido en el aumento de compañías creadas por personas desempleadas o con serias dificultades para incorporarse al mercado laboral.

No obstante, el estudio precisa que, en numerosas ocasiones, estas firmas no son lo suficientemente competitivas como para prolongar su actividad más allá de los primeros cinco años críticos de existencia. Los datos revelan que las empresas, en general, nacen y se mantienen con un máximo de tres empleados. Pese a todo, la tasa de cierre de este tipo negocios en España se encuentra entre las menores del Viejo Continente.
El principal índice analizado por este análisis es la tasa de actividad emprendedora, que mide este tipo de iniciativas con menos de 42 meses en el mercado sobre la población de 18-64 años. Este indicador disminuyó entre 2008 y 2010 y, tras un aumento en 2011, volvió a reducirse paulatinamente, alcanzando en 2013 el 5,2%.
Según los autores de este informe, sus valores sitúan a España por debajo de la media europea y del promedio de los países impulsados por la innovación, pero por encima de territorios como Francia, Bélgica y Alemania. Además, constata que mientras que en los últimos cinco años ha aumentado el peso relativo de los emprendedores con proyectos nacientes (menos de 3 meses), el de aquellos que han conseguido convertir ese negocio nuevo en estable ha disminuido.
El estudio GEM contiene un apartado en el que se analiza la Ley de Emprendedores, para lo que se ha consultado a un panel de 43 expertos formado por empresarios, académicos, consultores, directivos y técnicos de la administración.
LUCES Y SOMBRAS
Los resultados obtenidos muestran que esta normativa presenta luces y sombras. Así, entre sus aspectos positivos, los entendidos destacan la reducción de los iniciales de los acometedores, una mayor agilidad en la tramitación, el impulso del espíritu emprendedor en el ámbito educativo y el fomento de la internacionalización.
Como puntos débiles de la Ley, los analistas consultados apuntan a su «complejidad», la «escasa» atención que presta al problema financiero, la no consideración del emprendimiento de alto potencial y el no tratar suficientemente la limitación de la responsabilidad del empresario. En cualquier caso, los expertos opinan que será dentro de unos años cuando se pueda evaluar el resultado de la norma.