Las medidas recaudatorias pasan por el incremento del impuesto del patrimonio y sobre el de transacciones financieras, entre otros

El Ejecutivo mantiene el avance del PIB en el 2,2 % para este año y lo rebaja hasta el 1,9 y el 1,8 % en 2020 y 2021

El Gobierno de Pedro Sánchez ha remitido este martes a la Comisión Europea la actualización de su programa de estabilidad, en el que promete a Bruselas una subida de impuestos de 5.654 millones de euros para mantener a raya el déficit público, con medidas como el incremento del impuesto del patrimonio, que aportará 339 millones, el impuesto sobre transacciones financieras, que supondría otros 850 millones, y la denominada tasa Google, que permitiría ingresar 1.200 millones.

De este modo, el Ejecutivo socialista se compromete a mantener el déficit en el 2% y a rebajarlo hasta el 1,1% el que viene, después de cerrar 2018 en el 2,6% del PIB.

Todo ello a pesar de que, en el primer trimestre de este año, el desfase de las cuentas públicas ha aumentado un 57,5% 8 hasta los 6.754 millones de euros por la subida del sueldo de los empleados públicos y por el alza de las pensiones.

Entre las medidas tributarias propuestas, algunas de las cuales estaban incluidas en los Presupuestos generales del estado que el Congreso tumbó hace dos meses, se incluyen también el incremento del IRPF a las rentas superiores a 140.000 euros, que aportaría 328 millones de euros, y la denominada fiscalidad verde, que el Gobierno cifra en 670 millones de impacto.

Con todo, la mayor parte del incremento se centra en la limitación de exenciones y el establecimiento de un tipo mínimo del 15% en el Impuesto de Sociedades, que reportarían, siempre según las previsiones remitidas a Bruselas, 1.776 millones adicionales a las cuentas del estado.

En total, y teniendo en cuenta algunas rebajas como la reducción del tipo para pymes o el menor IVA de los servicios veterinarios, así como 828 millones de euros en materia de lucha contra el fraude fiscal, el Gobierno espera lograr un impulso en los ingresos de 5.654 millones para ajustar las cuentas públicas.​

Mayor desaceleración del crecimiento económico

El Ejecutivo también prevé que la desaceleración del crecimiento económico sea mayor a la que esperaba el pasado mes de enero y, aunque mantiene el avance del PIB en el 2,2 % para este año, lo ha rebajado tres décimas para 2020 y para 2021, hasta el 1,9 y el 1,8 %, respectivamente.

Para 2022 espera que el crecimiento económico se mantenga en el 1,8 %, según consta en la revisión del cuadro macroeconómico que el Gobierno ha incluido en la actualización del Programa de Estabilidad para el cuatrienio 2019-2022 remitido este martes a Bruselas.

Pese a la revisión a la baja del crecimiento, el Ejecutivo ha mejorado su previsión de paro para 2019, que reduce al 13,8 % de media, frente al 14 % anteriormente previsto.

Para 2020 prevé que el índice de paro baje al 12,3 %; en 2021, al 11 % y en 2022, al 9,9 %.

El crecimiento del empleo se mantendrá ligeramente por debajo del incremento del PIB, con tasas de variación del empleo equivalente a tiempo completo del 2,1 % en 2019, que irán moderándose hasta el 1,6 % en 2022.

Desaceleración del consumo de los hogares hasta el 1,9 % en 2019

El Gobierno achaca la moderación del crecimiento «en gran medida a la gradual maduración del ciclo económico», además de a la progresiva desaceleración de la actividad global, en un contexto internacional caracterizado por elevadas incertidumbres.

La demanda nacional (consumo e inversión) seguirá siendo el motor del crecimiento, aunque con aportaciones decrecientes, mientras que la contribución de la demanda externa restará una décima en 2019 y será neutra el resto del periodo.

El menor ritmo de creación de empleo, la absorción de la demanda embalsada de bienes de consumo duradero y la paulatina recuperación de la tasa de ahorro de las familias provocará la desaceleración del consumo de los hogares hasta el 1,9 % en 2019, hasta el 1,6 % en 2020, hasta el 1,5 % en 2021 y hasta el 1,4 % en 2022.

En lo relativo al sector exterior, las exportaciones reales de bienes y servicios crecerán a tasas próximas al 3 %, superiores a la de 2018 (2,3 %), mientras que las importaciones crecerán a tasas similares a las de las exportaciones.