El ministro llama a la responsabilidad colectiva y presentará sus propuestas a las asociaciones la semana que viene

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha asegurado que su departamento está trabajando en una reforma legal que verá la luz antes de que acabe en mes en la que se pretende «prohibir la destrucción de valor en los elementos de la cadena» para dar respuesta a las demandas de los agricultores que llevan semanas manifestándose por la necesidad de que los precios cubran los costes de producción.

«No se puede comprar a un precio inferior al que ha sido el coste de producción«, ha insistido el ministro en una entrevista en La noche en 24 horas en la que ha afirmado que el Ministerio está trabajando «con todos los interlocutores, horizontal y verticalmente, para obtener una solución común» y ha avanzado que volverá a reunirse con las asociaciones la semana que viene porque ya están sobre la mesa «algunas soluciones» que quiere incluir en el debate.

El ministro, que se ha mostrado partidario de que se alcance una solución común «por encima de las ideas políticas» ha identificado «dos situaciones distintas» que se están dando al mismo tiempo: «un problema coyuntural» del sector, en el que los precios son más bajos debido a una gran producción, y otro que afecta a «factores estructurales» que suponen una «traslación en España de lo que está ocurriendo en Francia o Alemania».

«Si miras lo que está pasando en Francia o en Alemania, es exactamente el mismo debate que lo que tenemos ahora en España», ha explicado el ministro que ha llamado a lograr un equilibrio entre los consumidores, la distribución industria y los agricultores.

Acabar con las promociones que «confunden»

Preguntado por el proyecto de Ley de la Cadena Alimentaria, Planas ha afirmado que su intención es introducir «varios de los puntos fundamentales», entre los que ha enumerado referencias a los costes de producción, prohibir la venta a pérdidas y las promociones que «confunden» al consumidor y la identificación de las faltas graves para que sean objeto de sanciones.

En cuanto a la forma en que se aprobarán esas medidas, en las que habrá implicados más ministerios como Trabajo, Seguridad Social, Energía o Hacienda, Planas ha explicado que se hará de una forma coordinada y que «algunas reformas se podrían aprobar por decreto y otras no».

Asimismo, el ministro ha apuntado que las comunidades autónomas «son parte de la solución del problema» y que por eso se ha reunido con ellas para recordarles que deben jugar su papel dentro de sus competencias en Agricultura y Ganadería.

«En materia de los contratos escritos tienen que velar por los procesos», ha ejemplificado Planas, que también se ha referido a sus competencias en la integración cooperativa.

«Agricultores y ganaderos tienen que dar un paso adelante en cuanto a la organización de su labor profesional«, ha reclamado Planas, que este jueves se reúne con los consumidores y que no descarta que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pueda recibir a los agricultores si la agenda se lo permite.

«Aquí no hay culpables, aquí todo el mundo tiene una responsabilidad colectiva», ha insistido.

El consumidor no tiene que verse afectado «automáticamente»

Planas ha destacado también que «la sociedad española tiene un nivel de conocimiento, de madurez y de ética muy superior a lo que la gente piensa» y que por eso está interesada en «saber que el agricultor o el ganadero que ha producido el bien ha sido pagado» y en conocer «cómo se ha producido ese producto».

Por eso, poniendo como ejemplo la regulación que bajo su batuta se aprobó hace un año acerca del origen de la leche, el ministro ha explicado que el Gobierno ha pedido a la Comisión Europea que haga una propuesta para mejorar la ley de etiquetado.

Dentro de un mercado único europeo, los ciudadanos tienen preferencias, ha afirmado, antes de avanzar que el Ministerio está trabajando también en una regla similar para especificar el origen de la miel.

«Más allá de la posible existencia de un fraude lo que es importante es la claridad y la transparencia en el etiquetaje», ha asegurado, antes de pedir que, si se produce un caso de falso etiquetaje, «hay que denunciarlo inmediatamente» porque «hay mecanismos» que pueden acabar en una falta administrativa, «pero también un delito».

Sobre si todas estas nuevas medidas afectarán en última instancia al precio que paga el consumidor, Planas ha aseverado que «no tiene porqué ser así automáticamente» y que para eso se está realizando un análisis de precios.

«Creo que ese comentario ha circulado», ha reflexionado, porque «hay gente a quien le molesta este debate» que, a su juicio, habla de «una obligación democrática y ciudadana» de reconocer el trabajo de este sector tanto económicamente como socialmente.

«Hace falta apoyo público para la reversión sostenible de la agricultura»

Por otra parte, el titular de Agricultura también ha explicado cuál es su sensación y cuál será la estrategia que defenderá España en la Unión Europea ante la revisión de la Política Agraria Común (PAC), que este mismo jueves comienza a negociarse dentro del debate de los presupuesto de la UE.

«Va a ser una negociación difícil», pero «podemos obtener un buen resultado» siempre que haya «una de unión, una ambición política, económica y por tanto presupuestaria» entre los 27.

«Si queremos que agricultores y ganaderos tengan el apoyo necesario para hacer esa reconversión hacia una agricultura y ganadería sostenible, que mitigue el cambio climático y que preserve el medio natural, hace falta apoyo público«, ha reclamado.

«Para España, la política agraria común y la cohesión son líneas rojas», ha recordado el ministro tras reconocer que «hay una serie de países que defienden un presupuesto más resumido» frente a «otros que piensan que tiene que haber más presupuesto».

Será ahí «donde veremos si se cumple o no se cumple esa ambición», ha explicado.

Finalmente, interrogado sobre las posibles alianzas entre los países del sur de Europa para la negociación de la PAC, Planas ha reconocido que hay producciones en las cuales los agricultores españoles compiten con otros países, pero que, junto a Francia, Alemania y en menor medida Italia, España forma parte de «los principales preceptores de la PAC» y «eso marca una dirección común».