El Director General y portavoz del Valencia CF, Mateu Alemany, ha comparecido ante los medios de comunicación para analizar la actualidad del Club, entre lo que destaca el acuerdo próximo a firmar la aceptación de la oferta vinculante de ADU Mediterráneo por los terrenos del actual Mestalla.

¿En qué situación está la venta de las parcelas del actual Mestalla? ¿Hay un principio de acuerdo con ADU Mediterráneo para cerrar la venta?

Hablar de venta en materia inmobiliaria siempre hay que ser precisos, y la venta y la transferencia de una propiedad se produce con una escritura pública, por tanto, estamos lejos aún se la escritura pública, pero es cierto que estamos a punto de firmar la aceptación de la oferta vinculante que presentó en su momento y en ese proceso de selección que encargamos a Deloitte, ADU Mediterráneo sobre el futuro de la parcela de Mestalla.

¿Qué precio va a tener esa transacción? ¿Hay hitos en esta operación tan compleja y si no venden todas las viviendas no habrá garantías?

Hemos aceptado su oferta vinculante, eso significa que ahora disponen de una situación por un lado de exclusividad, donde el Valencia CF no va a poder disponer ni puede hacer una transacción sobre esos terrenos, y por otra parte se compromete a hacer una serie de trámites para llevarnos al siguiente hito, que sería, esperemos que sea antes de octubre, en el que sí que suscribiría el contrato de compra-venta privado, pendiente de la entrega del solar que se produciría en el momento en el que el Valencia CF pueda entregar el solar y trasladarse al nuevo estadio.

Ese es el plazo que tienen, a partir de estos momentos, para proceder a la precomercialización. Como saben, una promotora no funciona como una cooperativa, tiene otro tipo de funcionamiento y en el momento en que ellos puedan exhibir un número de cooperativistas suficiente como para tener las garantías que el Valencia CF ha exigido para dar el siguiente paso, se produciría ese paso, y en paralelo el VCF comenzaría la construcción del nuevo estadio.

¿Por qué precio se ha llegado a un acuerdo?

Estamos sujetos a un contrato de confidencialidad. La cifra mágica no la podemos decir, sí que le puedo anunciar que estaría por encima del valor neto contable, por lo tanto, en el caso de que todo llegue a buen puerto, que es lo que todos queremos y que creemos, y por eso hemos hecho el suficiente proceso de selección y hemos tenido a Deloitte como garante de la fiabilidad y de la posibilidad de que esto salga adelante, estaría por encima de valor neto contable y muy próximo a poder financiar íntegramente la finalización del nuevo estadio. El nivel económico nos ha convencido y evidentemente es una cifra importante.

¿Tiene las garantías bancarias suficientes?

Ellos, como cooperativa, su solvencia se basa en las personas, en los compradores y hasta el día de hoy no han podido iniciar su proceso de precomercialización, no obstante, hay algún dato que nos indica que se va a tener un gran éxito.

¿Qué pasaría si no llegan al mínimo de cooperativistas y cuál es el mínimo?

Las garantías que ofrece una cooperativa siempre son sus cooperativistas, la cooperativa como tal no es una empresa al uso, que tiene patrimonio o que va haciendo operaciones. Es la suma de muchas familias con una solvencia determinada, que los bancos tendrán que aceptar. Ellos mismos tienen que hacer aportaciones y luego tener sus propios sistemas de financiación para terminar, por un lado la obra, y por otro financiar. Todo está vinculado. Si el banco da hipotecas a los cooperativistas, la cooperativa tiene solvencia suficiente para terminar el estadio y para hacer su obra, y está demostrando músculo financiero suficiente para atender a la oferta y el compromiso que ha hecho con el Valencia CF. Por lo tanto, nosotros también tendremos la posibilidad de movilizar ese contrato y utilizarlo de base, de garantía, para la financiación del nuevo estadio. Es un proceso redondo.

El dato es claro, una cooperativa es imposible que tenga prevendido el 70 u 80 por ciento de ese suelo sin siquiera haber salido al mercado. Sin embargo, sí hay compromisos de adquisición preferente por el 53% del suelo que en el futuro se pondrá a la venta. Para ellos, utilizando su experiencia y sus datos, eso significa que no van a tener problema en llegar al 70 por ciento, que es más o menos, lo que sería un mínimo que daría las garantías suficientes, no solo a nosotros, sino a los bancos que son quienes realmente dan el visto bueno a las operaciones. Son ellos los que deben financiar un poco todo el proceso: a los cooperativistas, la construcción de la promoción y, por tanto, garantizar de una forma indirecta que el Valencia CF reciba el íntegro importe de esas aportaciones.

¿Tiene el ok de Bankia esta operación al tener el suelo hipotecado?

Bankia conoce la operación.

Hasta el momento en el que no haya una escritura de esa parcela, aquí nadie tiene nada que decir. La parcela es nuestra, hasta que no haya escritura pública y calcule usted que podría ser en unos tres años aproximadamente, que es cuando nosotros podemos dejar el estadio antiguo libre porque tenemos que jugar allí hasta que tengamos el nuevo estadio en condiciones de albergar los partidos del VCF. Por lo tanto, hasta esa fecha tenemos una hipoteca, unos vencimientos anuales que vamos abonando religiosamente y vamos a seguir abonando religiosamente. Esa deuda habrá descendido, a tres años vista, de una forma muy significativa, en orden a 14 millones de euros anuales.

Sí que les quiero dar un dato interesante para que se den cuenta de esto cómo funciona. En estos momentos, ADU, sin haber tenido esa exclusividad para comercializar ni haber salido al mercado a ofertar su proyecto, solo por sus propios medios, ya tiene el 53% del suelo previsto en adhesiones firmadas con ellos, que es una opción preferente. Lo cual nos indica que, en los próximos meses, ya con ese acuerdo firmado, por lo tanto, ya podrán comunicar cómo quedaría, los precios, la distribución de la urbanización… nos indica que hay, y tanto ellos como Deloitte, son muy optimistas de que va con el buen fin de esta operación.

¿En el mejor de los casos, si todo va bien con esta oferta, el Nuevo Mestalla estaría para 2022 y no se cumplirían los plazos de la ATE?

La previsión, de momento es que no tenemos ni la licencia para continuar las obras, que fue solicitada hace un año, y esperamos tener en cuanto se constituya el nuevo Consistorio del Ayuntamiento de Valencia, tener una reunión urgente para agilizar todos estos trámites porque hace un año presentamos la solicitud y aún no ha sido concedida.  Los números, siendo realista, nos llevan a una previsión de que el estadio se trasladara para la temporada 2022.23, es una previsión lógica, pero necesitamos terminar la operación con el comprador, evidentemente conseguir todas las licencias y todos los trámites urbanísticos, y a partir de ahí entre 18 y 22 meses para terminar la construcción. Esa es la realidad.

A todos los elementos económicos que tiene la oferta de la cooperativa hay que añadir un elemento que también hemos valorado: las cooperativas tienen una forma jurídica diferente a una promotora o una empresa normal, no tienen ánimo de lucro y representan los intereses, en este caso y salvo que haya una modificación posterior, afecta a 485 familias valencianas que tendrían interés en ir ahorrando con el paso del tiempo para finalmente adquirir un piso en esa zona de Valencia.

Tiene un componente social suficientemente importante de cara a, primero, explicar el por qué la cooperativa es capaz de hacer una oferta superior a los otros ofertantes por dos razones: la primera, porque no tiene margen del promotor, es una asociación de compradores, evidentemente el margen que existe de beneficio de una empresa normal, aquí no existe. Y, segundo, el elemento que dificulta y dificultaría cualquier operación de este tiempo siempre es el mismo, y es que cualquier empresa promotora, plantearse recibir el suelo en tres años, es algo que rompe los esquemas suyos, porque están acostumbrados a comprar un solar y dentro de unos meses me pongo a construir, aquí esa espera que es un problema para una promotora es una virtud para una cooperativa. Esa espera significa que la gente va, cuando hace un depósito mensual, bimensual, trimestral a cuenta de su piso, que tendrá un precio cerrado y que van haciendo esas aportaciones, con lo cual el tiempo es a favor, no en contra. Esos dos factores hacen que el precio sea más interesante para el Valencia CF.

¿Los plazos que ha comentado estarían fuera de la ATE?

Es obvio que la ATE tiene que tener una prórroga, es evidente, es imposible llegar a esa fecha, entre otras cosas porque no tenemos ni la licencia, aunque tuviésemos la posibilidad de empezar las obras, que no es el caso, no tenemos ni la licencia del Ayuntamiento.

Prevemos en cualquier escenario político que el Ayuntamiento de Valencia, que está claramente interesado en solventar el problema urbanístico que significa el Nuevo Mestalla y esa situación de diez años sin moverse esa parcela en un sitio importante de Valencia. Prevemos que el Ayuntamiento y esperemos que vea con muy buenos ojos que esa parcela no vaya a caer en manos de una promotora al uso, sino de una cooperativa, de 485 familias valencianas que quieren vivir allí. Creo que eso es un elemento muy a tener en cuenta y como legalmente es posible, no esperamos que haya un impedimento lógico para algo que es tan bueno para la ciudad y socialmente tire adelante.

Si el proceso va todo bien, ¿cuándo podría estar jugando el VCF en el Nuevo Mestalla?

No depende solo de nosotros, también de los trámites administrativos, hay que tener las licencias para iniciar las obras. En una situación normal, que vaya todo bien y buena voluntad de que esto vaya adelante, y creo e insisto que esto es muy bueno para la ciudad y muy bueno en el ámbito social de Valencia, pues nosotros durante la temporada 2022.23 habría tiempo suficiente para estar en disposición de dejar Mestalla e irnos al Nuevo Mestalla.

¿Hubo alguna oferta superior?

Fundamentalmente fue una cuestión de importe, no ha habido una oferta superior. Estamos muy contentos con la oferta que nos han hecho.

¿Hay alguna novedad respecto a la multa pendiente de la Unión Europea?

Estamos esperando la resolución del Tribunal, el precedente del Hércules CF, que no es exactamente la misma situación, pero tiene elementos comunes, con lo cual nos alegramos, primero por el Hércules CF, y después por lo que pueda influir en la resolución que siempre hemos manifestado del nivel de injusticia.

¿Cómo está el asunto de Porxinos?

Dije que teníamos propuestas y las tenemos; ya hemos hablado con los cargos políticos, sobre todo con el presidente de la Generalitat. Está claro que la situación política actual es una situación de indefinición de lo que puede ser el futuro, que próximamente la clarificaremos, y por tanto, habrá que sentarse con el Ayuntamiento y la Generalitat. Me consta, además, que a los que han sido ahora los máximos representantes de esas instituciones les interesaba mantener ese diálogo abierto y son conscientes de la problemática que tiene para nosotros, pero también para ellos en cuanto que hay unas demandas interpuestas, algo que deberíamos intentar entre todos resolver de una forma que fuera positiva para las instituciones públicas, para el terreno y también para nuestros acreedores. Le puedo anticipar que hemos tenido reuniones con todos ellos para explicarles cuáles son nuestras ideas, ustedes saben que ellos tienen la opción de recompra a partir de junio o julio.

Ya ha habido contacto con todos, estamos a la espera de las posibilidades que se nos abran con el nuevo escenario político y con las personas que encabecen las instituciones, tanto del Ayuntamiento como de la Generalitat. Pero parece claro que ni el Valencia CF tiene intención, si tenemos demandas y sentencias favorables, de ejecutar a nadie ni cobrar de nadie, ni creo que tampoco estos terrenos terminen en manos de bancos o fondos que lamentablemente no interesa.

La situación nos lleva, creo, a que acreedores, bancos y fondo, instituciones públicas y Valencia CF tenemos que buscar una solución amistosa y que creo que sea buena, sobre todo para el Ayuntamiento y la gente que vive en ese municipio.