Los entrenadores del primer equipo masculino valoran el trabajo de la pretemporada

A diez días del comienzo de la competición oficial con la visita a la pista del vigente campeón de la Liga Endesa y con el regreso de la Turkish Airlines Euroleague en Valencia con el WE’RE BACK PRESEASON TOUR que se jugará en la Fonteta los próximos días 15 y 16 de septiembre, los entrenadores del primer equipo masculino de Valencia Basket han hecho una valoración de la pretemporada hasta el momento y un repaso a la situación en la que se encuentra el equipo con estos retos en el horizonte.

El entrenador jefe, Jaume Ponsarnau, hacía una valoración general de estas semanas de trabajo para señalar que

“la sensación es que nuestro plan era diferente al de otras temporadas, debido a que el tiempo en verano respecto a la competición de la Fase Final de la Liga Endesa pasó menos tiempo. Veíamos que era muy importante dar un tiempo de trabajo individual a los jugadores para que se centrasen al máximo en su físico, en sus virtudes y en sus feelings de juego para que después cuando nos pusiésemos a trabajar como equipo, pudiéramos ir al grano. Creemos que fue una decisión adecuada, el equipo ha crecido muy rápido y ha aumentado muchísimo sus prestaciones y ha ido conociéndose más entre ellos. Lo que nos falta son muchos más detalles, pero sí que sabíamos que teníamos que ir rápido en este proceso de crecimiento porque las competiciones que vamos a tener por delante nos van a exigir ya ser competitivos”.

El técnico taronja considera que el torneo de la semana que viene será un buen test para afinar el estado de forma antes de empezar con los encuentros de competición:

“No hemos jugado en la pretemporada contra equipos tan físicos como los que nos encontraremos en este torneo y ese es el test. Esa es la prueba y ese es el reto. Creo que hemos dado muestra durante la pretemporada de ser un equipo físico y que quiere jugar físico. En los momentos de partidos que hemos tenido dificultades porque el otro equipo ha subido su físico hemos tenido que aprender porque hemos jugado peor pero hemos aprendido. Esto nos da confianza de que llegamos a este torneo con sensaciones buenas de poder competir bien”.

Los entrenadores ayudantes de Jaume Ponsarnau han entrado de forma un poco más específica a valorar aspectos concretos del juego. En particular, Borja Comenge nos ha hablado sobre defensa para destacar que

“a nivel de intención defensiva estamos a muy buen nivel, estamos identificando que el equipo tiene ese deseo de ser sólidos atrás. La mentalidad es buena en cuanto a que se le está dando importancia a los conceptos que Jaume trata de transmitirles para intentar desde la comunicación y la intensidad identificar todos los spacings defensivos y hacer todos la misma defensa. A nivel conceptual estamos creciendo y ahora nos falta tener todos los conceptos asumidos para mejorar el tema comunicativo. Aún hay dos niveles, los que vienen de un trabajo de temporadas anteriores y los nuevos, que lógicamente están asimilando conceptos. Y eso les hace ser un poco más lentos en cuánto a su capacidad comunicativa y sus reacciones cuando jugamos contra equipos que a nivel ofensivo juegan rápido. Pero las intenciones son muy buenas y ahora de lo que se trata es de conjuntar en dos niveles”.

También hace una valoración positiva con aspectos en los que crecer Juan Maroto, que se centra de manera concreta en el trabajo ofensivo de este Valencia Basket 2020-21:

“Estamos a un buen nivel, no excepcional aún, pero a un buen nivel porque nos hemos basado mucho en el trabajo de grupo de los últimos años, es continuidad del trabajo. Y la verdad es que los nuevos jugadores son en general bastante inteligentes y a nivel táctico jugadores bastante trabajados. Se han adaptado a un ritmo bastante alto y de lo que nosotros pretendemos, tácticamente estamos relativamente contentos”.

Para terminar, Javier Vilaplana ha valorado el trabajo individual que la plantilla taronja está realizando cada mañana antes de los entrenamientos de grupo para señalar que

“esta pretemporada ha dado un salto hacia delante a nivel de crear una cultura de hábitos en el entrenamiento y nos va a hacer sumar. Estamos sumando mucho trabajo físico que de otra forma sería difícil al integrar a todos los jugadores en el gimnasio. Ahora nos repartimos, los dos preparadores físicos están implicados con diferentes grupos, reducidos, y con trabajo mucho más individualizado y específico para cada jugador. Luego pasan a la pista con los entrenadores donde dividimos en bases, aleros y pívots. Y todo esto, individualizar el trabajo y ser más específicos, nos está haciendo ser mejores jugadores para ser un mejor equipo y poder competir mejor”.