Temblaban los cimientos de Mestalla con las bufandas al viento y ondeando las banderas, al grito de “Illa, illa, illa, nos vamos a Sevilla”, “Illa, illa, illa, nos vamos a Sevilla”. Toda la afición saltaba en el estadio blanquinegro cuando se señaló el final del partido, en el que el Valencia CF certificó su clasificación para la final de Copa del próximo 25 de mayo frente al FC Barcelona.

Ha pasado tanto tiempo de la última vez que la ocasión lo merecía. Nadie se movía de su asiento mientras los jugadores se abrazaban sobre el césped, que devolvían con aplausos a los aficionados todo el cariño recibido durante el partido. ¡Increíble! Toda la plantilla dio la vuelta de honor, con el cuerpo técnico abrazándose, mientras disfrutaba viendo los rostros de alegría de la grada, que volvió a ayudar como nunca al equipo.

Lo mejor aún estaba por llegar. Faltaba otro de los momentos álgidos de la noche, la salida de los futbolistas y el cuerpo técnico al balcón de Mestalla, donde el champán estuvo muy presente, brindando con toda la afición al grito de “Mestalla quiere la Copa, Mestalla quiere la Copa”. Nadie se quería ir ni perderse este momento único. Rodrigo tenía unas ganas enormes de salir a celebrar con la afición, subió con Sobrino y Lato, antes de que aparecieran el resto de los compañeros y llegara la locura. ¡Todos juntos!

En la calle iban coreando el nombre de los jugadores, la alegría era inmensa y se reflejaba en los rostros, no se “salvaba” ni uno, hasta que llegó el momento en el que apareció Marcelino, bañado con champán por sus futbolistas y levantado por ellos, mientras los aficionados coreaban su nombre. Saltando, cantando, bailando… nadie se movía, viviendo momentos álgidos cuando se cantó al unísono el himno regional de la Comunitat Valenciana mientras se ondeaban las bufandas.

Tal era el éxtasis entre la gente que, a pesar de que aún quedan varios meses para la final, la afición se envalentonó coreando el “A por el Barça, oe, a por el Barça, oe…”. Uno de los futbolistas más ovacionados fue el capitán Dani Parejo, al que pidieron “¡Parejoselección, Parejo selección!”, antes de que los futbolistas volvieran al vestuario entre tracas y champán.

Apoyo total de Mestalla durante todo el partido

La fuerza de la grada multiplicaba los decibelios, los más de 45.000 valencianistas que llenaron el coliseo blanquinegro no pararon de transmitir su fuerza a unos futbolistas que peleaban cada balón como si fuera el último… hasta que Mestalla se vino abajo cuando Rodrigo, en el minuto 56 de partido, anotó el 1-0. ¡Vamossss!

Se vivió una explosión de alegría, la gente gritaba y rápidamente ondeaba las banderas o las bufandas. El Valencia CF estaba dando un paso adelante hacia la final de la Copa, gol que se celebró dos veces, cuando marcó Rodrigo y tras la “aprobación” definitiva tras ser revisada la jugada por el VAR. ¡Encantado estaba Mestalla tras esos momentos de tensión mientras se validaba el tanto!

Unos minutos después, cuando Cheryshev reemplazó a Rodrigo, todo el estadio coreó su nombre, antes de volver a exteriorizar su estado de ánimo cantando “¡Te quiero Valencia CF, un equipo bronco y copero!”.