La Central Sindical Independiente y de Funcionarios CSIF ha alertado de la “complicada” situación por la que atraviesa desde hace años tanto el alumnado como el personal docente del Conservatorio Superior de Música y del Conservatorio Profesional de Música de Castellón. Debido al “bloqueo” que sufre la puesta en marcha del proyecto para habilitar la nueva infraestructura que albergará tanto estos dos conservatorios como el dedicado a la danza. Una paralización que, según la central sindical, “está poniendo el riesgo la continuidad de la enseñanza pública superior en materia musical en Castellón”.

Mientras durante los últimos años el Consell ha otorgado permiso para la puesta en marcha de tres conservatorios privados en Valencia, en Castellón seguimos contando con unas instalaciones que comenzaron en 1998 con 13 profesores y 70 alumnos y que ahora deben dar cabida a 96 profesores y 450 alumnos, contando los de máster”, han denunciado desde CSIF. Así, han alertado de que “recientemente el centro ha recibido la visita de la Inspección de Trabajo. Porque, debido a la falta de espacio y a la aplicación de los protocolos Covid, no se están cumpliendo requisitos como los relativos a la insonorización”.

Unas instalaciones obsoletas que con las medidas COVID se han visto desbordadas

Para favorecer la ventilación, las clases se imparten con las puertas de las aulas abiertas. Dado que no hay suficientes salas ni espacios de estudio, el alumnado debe practicar en otras dependencias que no están preparadas para ello acústicamente. Lo que genera molestias al vecindario y a las aulas colindantes. Además, está provocando al personal docente problemas de salud, como pérdidas de capacidad auditiva”, han lamentado desde CSIF.

En ese sentido, desde el sindicato han señalado que “a la escasez de espacio y a los problemas relacionados con la acústica y la insonorización se suma la falta de inversiones en equipamiento clave como los propios instrumentos. Que no se han renovado desde hace casi 30 años”.Todas estas circunstancias están impidiendo al centro ampliar su oferta educativa con otras especialidades que en estos momentos sí cuentan con una elevada demanda. Como canto o titulaciones superiores para dirección de bandas de música. Además de afectar negativamente a las matriculaciones, dado que cada vez hay más alumnado que prefiere desplazarse a otras localidades para cursar sus estudios musicales”, han reseñado desde la central sindical.

Los problemas se acumulan y CSIF exige soluciones a corto plazo

Desde CSIF piden tanto a la Conselleria de Educación como al Ayuntamiento de Castellón y a la Generalitat Valenciana que resuelvan cuanto antes esta situación. Ya que «la imagen que se está trasladando de la ciudad a todas las personas que acuden a Castellón a cursar sus estudios musicales, incluido el alumnado Erasmus, que es nuestra ventana de formación musical de cara a Europa, es nefasta”, han valorado.

Al respecto, desde la central sindical han asegurado “no entender” por qué “disponiendo de un solar de unos 13.000 metros cuadrados en las inmediaciones de la Ciudad de la Justicia, una zona próxima al Auditori i Palau de Congressos, no se da salida de manera prioritaria a un proyecto que permitiría dar un nuevo impulso a los estudios tanto de música como de danza en nuestra ciudad y descongestionar un espacio que quedaría dedicado en exclusiva a la Escuela de Arte y Superior de Diseño”.