Llíria inicia los trabajos de conservación en la iglesia de la Asunción

Los técnicos visitan la iglesia de la Asunción de LlíriaLos técnicos visitan la iglesia de la Asunción de Llíria

Técnicos especialistas en materiales pétreos del Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales han iniciado los trabajos de limpieza y consolidación de las esculturas de la fachada de la iglesia de la Asunción de Llíria. La Generalitat se ha hecho cargo de esta intervención a través de CulturArts IVC+R, y que supone la última fase del proyecto de restauración de la fachada-retablo de este templo barroco.

El alcalde Manolo Civera y la subdirectora de Conservación, Restauración e Investigación IVC+R de CulturArts Generalitat, Gemma Contreras, visitaron la obra acompañados por técnicos del IVACOR y del Servicio Municipal de Arqueología de Llíria.

El conjunto escultórico de la portada pertenece al prestigioso escultor Raimundo Capuz, quien llegó a ser artista de Cámara del príncipe Luis, hijo de Felipe V. Entre sus trabajos valencianos destacan las esculturas que realizó entre 1700 y 1704 en Llíria, para la parroquia de la Asunción y que se distribuyen en los tres cuerpos de la fachada-retablo.

En el primer cuerpo, dentro de hornacinas enmarcadas por columnas dóricas con remate de venera,  están las imágenes de San Pedro y San Pablo. Sobre ellos, en menor formato y en casilicios, las representaciones de los mártires San Sebastián y Santa Bárbara. La puerta está enmarcada por un relieve alegórico de la eucaristía. El segundo cuerpo presenta columnas corintias. En el nicho central se representa la coronación y asunción de la Virgen María y a sus lados están representados San Vicente Ferrer y San Vicente Mártir. El tercer cuerpo es de orden compuesto, con columnas salomónicas, la escultura de San Miguel y el relieve de un fénix.

La fachada, de la iglesia de la Asunción, decorada con gran profusión, marca la fuerza del barroco y puede considerarse como una gran escenografía cuya finalidad era la de adoctrinar a los habitantes de Llíria. En ella se representa el triunfo de la Iglesia sobre el paganismo.