La tensión entre los socios del Gobierno Municipal que sostiene a Ribó como alcalde del Ayuntamiento de Valencia sube cada semana. Así, ayer, se vivió una nueva jornada que no hace más que evidenciar la pesima relación entre los socios de gobierno municipal del Ayuntamiento de Valencia.

La última polémica fue por los Presupuestos Generales del Estado en cuestión del núcleo de cercanías de Valencia. El tema es lo de mnos, por extraño que parezca, pero desde hace meses, lo de menos es el tema, lo principal es la algarada y el ruido institucional entre los socios de gobierno municipal más desleales de hace años.

Compromís suele apretar a su socio del PSPV tanto en la Generalitat Valenciana como en el Ayuntamiento de Valencia, hasta el punto de tensar tanto la cuerda que la cuerda ya está en un proceso de desmembramiento que abocará al desastre casi inminente. Pero el pegamento a la silla hace que los unos y los otros, Compromís y PSPV, se soporten y aguanten carros y carretas.

El patio de colegio de la política valenciana

Uno tira la piedra y esconde la mano, y el otro se pasa de frenada catorce pueblos, o lo que es lo mismo, la política valenciana convertida en el patio de un colegio de infantil. Un ruido mediático que desde Comrpomís amplifican y buscan la situación donde siempre han estado cómodos, la algarabía, la tensión permanente, la crispación, la verdulería del mercado.

La política valenciana está asistiendo atónita a un mercado lleno de verduleros, donde algunos con la crispación continua se sienten muy cómodos a pesar de gobernar.

Ya sólo resta que el Molt Honorable President de la Generalitat Valenciana convoque elecciones anticipadas a les Corts Valencianes. Un juego de estrategia que podría dejarle cuatro años más al frente de la Generalitat Valenciana. para ello los partidos se preparan y Compromís busca crispar, donde algunos cargos lejos de gobernar siguen con sus salidas de tono como Ribó y Oltra.