La Secretaría de Seguridad Vial del Partido Popular de la provincia de Valencia ha pedido prudencia, rigor y responsabilidad en las declaraciones públicas sobre el perfil de los motoristas implicados en siniestros. La formación considera que las referencias a una determinada franja de edad o a decisiones personales, como las realizadas recientemente por el director de la Dirección General de Tráfico (DGT), Pere Navarro, pueden simplificar un problema complejo y generar una percepción injustamente estigmatizadora de un colectivo amplio y diverso.
Desde la Secretaría subrayan que la edad, por sí sola, no explica cómo se produce un accidente ni permite atribuir una conducta de riesgo a todas las personas de una misma generación. Factores como la experiencia, la formación, el estado psicofísico, la velocidad, la trazada, la atención y la fatiga pueden influir en la conducción, pero consideran que deben valorarse individualmente y en el contexto concreto de cada siniestro.
El estado de las carreteras, otro factor de riesgo
En este sentido, la Secretaría de Seguridad Vial del PP provincial defiende que la seguridad vial no debe plantearse como una oposición entre la responsabilidad personal y las condiciones de la infraestructura. En una salida de vía, además de analizar la conducta del conductor, considera necesario examinar, cuando proceda, el diseño de la curva, la adherencia y conservación del firme, la señalización, la visibilidad, los obstáculos próximos a la calzada, el margen de recuperación y la existencia y adecuación de sistemas de contención y protección para motoristas.
Desde una perspectiva técnica y preventiva, la organización considera imprescindible evitar explicaciones únicas y avanzar hacia una cultura de resiliencia. Esto implica aprender de cada siniestro, identificar los factores que lo hicieron posible y actuar para reducir la probabilidad de que vuelva a ocurrir.
Entre las medidas que plantea figuran mejorar la formación y la concienciación, promover el uso de equipamiento de protección adecuado, mantener las carreteras en condiciones seguras y revisar los puntos de riesgo con criterios de ingeniería y seguridad vial.
«No se trata de negar la responsabilidad individual ni de restar importancia a los comportamientos de riesgo. Se trata de no meter a todos los motoristas en el mismo saco ni reducir un problema complejo a la edad o al poder adquisitivo. Un mensaje institucional debe orientar, prevenir y generar confianza, no señalar de forma general a quienes comparten una afición o una forma de movilidad», señalan desde la Secretaría de Seguridad Vial.
Reclaman un debate basado en datos contrastados
Por todo ello, la Secretaría de Seguridad Vial del PP de la provincia de Valencia reclama que el debate público se apoye en datos contrastados, análisis completos y propuestas evaluables. La prevención, sostiene, debe dirigirse a los factores de riesgo identificados, con medidas proporcionadas y eficaces, y prestar atención tanto al comportamiento de los usuarios como a las condiciones de las vías y a la protección de los colectivos vulnerables.
«La seguridad vial se construye con responsabilidad, evidencia y respeto. Proteger a los motoristas exige escuchar al colectivo, estudiar cada siniestro con rigor y actuar sobre todos los factores que pueden evitar una lesión o salvar una vida», concluyen.









