Hace un año tuve el honor de conseguir esta ventana al mundo del periodismo, y desde entonces, mi compromiso es total y mi objetivo sigue siendo el mismo: ofrecer una visión analítica, seria, sincera y descarnada sobre mis variopintas reflexiones.
Casualmente me estrené con: https://valencianews.es/opinion/guerra-fria-hibrida/, el cual ratifico íntegramente.
Como les intentaba contextualizar y explicar en aquel primer artículo, esta invasión de Ceuta que sufrimos es un paso más en la estrategia de ciertas oligarquías que nos está hundiendo en una espiral negativa y que nos conducirá sin remedio a un conflicto cuyas consecuencias no somos capaces de aventurar. La connivencia, la confabulación, la complicidad traidora del Gobierno actual es aterradora. Esto lo llevan avisando varios periodistas como Ruben Pulido desde hace años.
Imagínense que son ustedes o alguno de sus familiares los que viven allí, e intentan asaltar su casa con sus hijos dentro; o que para salir a comprar tienen que armarse de valor por temor a ser agredida, o que los comercios, que no pueden pagar seguridad, tienen que cerrar por culpa de los saqueos, o sus hijos no pueden ir al colegio porque los inmigrantes ilegales los han ocupado y los han destruido, e incluso han salido noticias diciendo que en los pasillos habían defecado. ¿Cómo va a dejar ir a su hijo a clase?, porque de salir a la calle a jugar, ni hablamos.
Están realizando ataques coordinados contra los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado; y nuestro ministro del interior no envía refuerzos a la zona. Los militares no llevaban armas y cuando reciben la autorización de portarlas, les entregan varios cartuchos de balas de fogueo y un solo cargador por si corren riesgo de muerte. ¿Cómo piensan defender a los ceutíes?, ¿a pellizcos?
Los invasores se agreden entre ellos, han violado a varias mujeres y niñas marroquíes que vinieron con ellos. El grado de salvajismo es intolerable para nuestra sociedad española, por lo menos para mí.
¿Las vidas de esas mujeres tampoco importan a las feministas españolas?
No me extraña, no hace demasiadas semanas un inmigrante de origen magrebí violó a una chica en la playa de la Malvarrosa en Valencia y tampoco he escuchado ninguna declaración de las asociaciones feministas. Insisto, pena máxima para los violadores, sean de donde sean, y tengan la piel como la tengan, sean de cualquier condición social, religiosa, sexual, y vengan de donde vengan. Una sociedad equilibrada no puede protestar o tolerar dependiendo de qué color de piel tenga el delincuente.
No dejo de pensar en el padre de familia que está sufriendo e intentando tranquilizar a todos mientras él está rabiando de impotencia en su interior. Mientras observa como todo su mundo se derrumba, todo su esfuerzo, trabajo, y sus impuestos no han servido para nada. Y todo para que el estado lo deje en la estacada.
Los invasores tienen tan poco aprecio y respeto por la vida que están matando por diversión a los gatos de la ciudad e incluso han apaleado una cría de delfín en la playa. ¿Dónde están los defensores que se manifestaban por el perro Excalibur? Ahora entiendo por qué no salieron a manifestarse por el misionero que también murió por culpa del Ébola. ¿Pero tampoco van a salir a manifestarse por las colonias de gatos abiertos en canal?
Todo esto es solo lo una muestra de lo que ha ido ocurriendo durante este mes, y referido de memoria, con lo escuchado en radio y leído en prensa.
Imagínese, si fuera usted, el nivel de estrés que estaría sufriendo.
No puedo terminar sin dedicar una parte del articulo a apoyar y dar una visión más positiva de la invasión. Los ceutíes se están apoyando entre ellos, se están organizando y sobre todo se están uniendo sin pensar de donde vienen, sin pensar en sus religiones, clases sociales o partidos políticos. Todos han visto que si no se unen en contra de los invasores y del Gobierno perderán sus casas, su libertad, su salud y todo aquello por lo que llevan luchando generación tras generación.
Debemos ofrecer nuestra ayuda a los compatriotas españoles que allí están sufriendo.
Como decía una mujer en la manifestación: ¡Ceuta no se vende, Ceuta se defiende!
No me gusta tener razón cuando lo que anticipo es malo. Pero por desgracia, y a la luz de la historia, estos conflictos han traído guerras.
Un afectuoso saludo a todos los ceutíes.









