La Generalitat sitúa a la Comunitat Valenciana como uno de los principales referentes en España para la recuperación de flora amenazada, al concentrar el 65,6 % de las actuaciones documentadas en el país mediante reintroducciones, refuerzos y creación de nuevas poblaciones.
En total, se han documentado 940 translocaciones de flora amenazada en España, de las que más de 650 se han realizado en territorio valenciano. Una cifra especialmente significativa teniendo en cuenta que la Comunitat representa únicamente el 4,6 % de la superficie española y el 0,2 % de la superficie europea.
Los datos proceden de la información recopilada a escala europea mediante las COST Actions, redes internacionales de cooperación científica y tecnológica impulsadas por el programa europeo COST. Estas iniciativas han permitido recopilar y homogeneizar información procedente de bancos de germoplasma e instituciones especializadas en conservación vegetal.
Una apuesta por recuperar poblaciones en la naturaleza
El liderazgo valenciano está vinculado al trabajo desarrollado por la Generalitat a través del Servicio de Vida Silvestre y Red Natura 2000 de la Vicepresidencia Tercera y Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación.
Este servicio planifica, coordina y ejecuta las actuaciones destinadas a conservar las especies de flora amenazada en el territorio valenciano.
La estrategia combina la conservación in situ y ex situ, permitiendo proteger las especies tanto en sus hábitats naturales como mediante la conservación de semillas y otros materiales vegetales en bancos de germoplasma.
Este modelo adquiere especial relevancia ante amenazas como el cambio climático, la pérdida y fragmentación de hábitats y la expansión de especies invasoras.
La colonización asistida gana peso en la Comunitat
Una de las principales características de las actuaciones valencianas es el peso de la colonización asistida, una técnica que permite establecer poblaciones de una especie fuera de su área de distribución actual cuando existen lugares adecuados para favorecer su conservación y adaptación a nuevas condiciones ambientales.
La Comunitat Valenciana suma 326 casos de colonización asistida, que representan el 52 % de todas sus translocaciones.
La proporción prácticamente triplica la media europea, situada en el 17 %, lo que convierte a la Comunitat en un territorio especialmente destacado en el desarrollo de este tipo de estrategias de conservación.
Silene hifacensis y Cistus heterophyllus, dos referentes
Entre las experiencias valencianas que cuentan con mayor proyección europea destacan las actuaciones desarrolladas con Silene hifacensis y Cistus heterophyllus, dos especies amenazadas sobre las que se han aplicado diferentes medidas destinadas a recuperar y restaurar sus poblaciones.
Estos trabajos permiten conectar la conservación del material genético con actuaciones directas sobre el territorio, utilizando los recursos almacenados en los bancos de germoplasma como una herramienta activa para recuperar poblaciones.
La comparación con las experiencias desarrolladas en otros territorios europeos pone de manifiesto el papel que pueden desempeñar estas colecciones ante escenarios ambientales cada vez más cambiantes.
España lidera la conservación ex situ en Europa
Los datos también sitúan a España como principal referente europeo en conservación ex situ y recuperación de flora silvestre.
El país ocupa el primer puesto en Europa por volumen de germoplasma conservado, con 38.406 muestras de semillas, conocidas como accesiones, almacenadas en bancos de germoplasma. Estas muestras corresponden a 4.685 táxones, de los que 781 están incluidos en la Lista Roja nacional.
Esta última cifra es la más elevada entre los 44 países analizados a escala europea.
La conservación ex situ permite preservar parte de la diversidad genética de las especies amenazadas y mantener una reserva que puede utilizarse posteriormente en programas de recuperación, restauración de poblaciones y adaptación a nuevas condiciones ambientales.
El reto: garantizar la conservación a largo plazo
La experiencia acumulada también plantea nuevos retos para consolidar los resultados. Entre ellos se encuentra la necesidad de actualizar la evaluación de la calidad de las colecciones, reforzar el seguimiento a largo plazo de las translocaciones y ampliar la diversidad genética del material utilizado.
También se considera necesario mejorar la coordinación entre territorios para compartir conocimientos y avanzar en estrategias de conservación más eficaces.
En este contexto, la experiencia de la Comunitat Valenciana supone una base de conocimiento especialmente relevante para seguir desarrollando actuaciones de recuperación de flora amenazada y reforzar su posición como referente nacional y europeo en conservación vegetal.












