La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) alerta de que los primeros precios ofrecidos por los operadores comerciales a los arroceros supondrían un desplome del 30 % respecto a la campaña pasada. Según la organización, esta situación provocaría pérdidas de unos 0,20 euros por cada kilo comercializado.
La asociación presidida por Cristóbal Aguado advierte de que esta caída de las cotizaciones podría abocar el cultivo a la ruina y favorecer el abandono de campos en los parques naturales de La Albufera y del marjal de Pego-Oliva.
Ante las demandas de los agricultores, AVA-ASAJA asegura que denunciará ante la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) aquellos contratos de compraventa que establezcan precios por debajo de los costes de producción. La organización recuerda que la venta a pérdidas está prohibida por la Ley de la Cadena Alimentaria.
AVA-ASAJA sitúa el precio del arroz en 0,35 euros por kilo
La organización agraria eleva su preocupación ante el inicio de la siega. Los rumores dentro del sector arrocero apuntan a que la industria comenzaría a comprar el arroz a unos 0,35 euros por kilo.
Este precio supondría un recorte de 0,15 euros por kilo respecto a las cotizaciones medias pagadas hace un año. La diferencia alcanzaría los 0,35 euros por kilo si se compara con los precios de hace cuatro años.
Esta tendencia a la baja contrasta con el aumento de los costes de producción. Según AVA-ASAJA, estos costes se han incrementado un 7,2 % este año. La subida responde principalmente al encarecimiento de los fertilizantes nitrogenados, los carburantes, las semillas y la mano de obra.
La organización sitúa el umbral medio de rentabilidad en unos 0,54 euros por kilo. Si el precio finalmente se establece en 0,35 euros, los agricultores perderían unos 0,20 euros por cada kilo de arroz comercializado.
AVA-ASAJA señala que las ayudas de la Política Agrícola Común (PAC) no permitirían cubrir esta diferencia. La situación sería especialmente complicada en las parcelas más afectadas por enfermedades como el cucat y la piricularia.
La organización reclama controles sobre las importaciones de arroz
Además de pedir un seguimiento de las operaciones de compraventa para detectar posibles ventas a pérdidas, AVA-ASAJA reclama a las autoridades comunitarias que revisen los acuerdos comerciales con países terceros.
La organización considera que la entrada de importaciones de arroz está presionando a la baja los precios en origen. Por ello, reclama medidas para reducir el impacto de estas compras sobre los productores valencianos.
AVA-ASAJA también pide reforzar los controles en los puntos de entrada para evitar la introducción de arroces que, según denuncia, podrían contener residuos perjudiciales para la salud o haber sido tratados con sustancias fitosanitarias no autorizadas en la Unión Europea.
La asociación cita los productos Tricyclazol, Thiamethoxam, Carbendazim, Chlorpyrifos, Imidacloprid, Acephate, Profenofos, Triazophos y Hexaconazole. Según AVA-ASAJA, existen alertas notificadas por el portal comunitario RASFF relacionadas con arroces procedentes de Pakistán, India, Vietnam, Bangladesh y Camboya.
El posible abandono del arroz amenaza La Albufera y Pego-Oliva
AVA-ASAJA da la voz de alarma ante la posibilidad de que los agricultores acepten precios por debajo de los costes de producción. La organización recuerda que la normativa de La Albufera y del marjal de Pego-Oliva limita las opciones de cultivo y no permite sustituir el arroz por otros cultivos.
Por este motivo, AVA-ASAJA advierte de que un abandono de los arrozales podría provocar una degradación de estos espacios naturales. También señala posibles consecuencias para las zonas urbanas próximas, como una mayor proliferación de plagas y la emisión de gases contaminantes.
La asociación considera que la situación pone en riesgo tanto la rentabilidad del cultivo como la conservación de unos espacios de alto valor medioambiental. También reivindica el arroz como un alimento básico y un producto ligado a la identidad de la sociedad valenciana.












