El arzobispo de Valencia, Mons. Enrique Benavent, ha presidido este viernes, 15 de agosto, la celebración de la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María en la Catedral de Valencia. Durante la Eucaristía, el prelado ha reflexionado sobre el significado de esta festividad y sobre el camino de fe de María, al que ha definido como un permanente “sí a Dios”.
Benavent ha señalado que la Asunción representa la culminación de ese recorrido y ha resumido el significado de la celebración con una frase: “El misterio de la Asunción es la plenitud de lo que María siempre ha vivido (…) es, después de todo el recorrido de fe, el sí de Dios a María”.
En la celebración han participado el obispo emérito de la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, Agustín Cortés, el Cabildo Metropolitano, diáconos, integrantes del Grup de Mecha y miembros de la Cofradía de la Mare de Déu de la Seu.
La Asunción como culminación del camino de fe de María
Durante su homilía, el arzobispo ha explicado que la fiesta de la Asunción permite contemplar en plenitud aquello que María vivió durante su existencia terrenal.
Benavent ha recordado que la Virgen experimentó a lo largo de su vida momentos de dificultad y situaciones que podían resultar “duras” o “incomprensibles”, pero que mantuvo siempre su confianza en Dios.
En este sentido, ha afirmado que “el que había sido acogido por María en su seno virginal, hoy acoge a su madre en la gloria celestial”.
Para el arzobispo, la gracia que durante la vida de María permanecía invisible se manifiesta ahora plenamente. Por ello, ha presentado la Asunción como una referencia para los creyentes y ha subrayado que “la meta de todo cristiano y el camino no puede ser otro que un sí a Dios en todas las circunstancias de nuestra vida”.

Benavent reivindica la Asunción como una fiesta de esperanza
El arzobispo de Valencia también ha destacado la dimensión de esperanza que tiene esta solemnidad para los cristianos.
Según Benavent, María continúa desde el cielo su misión en favor de la humanidad y trabaja para que la misericordia de Dios llegue a todas las generaciones.
El prelado ha señalado que “no ha terminado su misión para toda la humanidad”, sino que continúa trabajando para que el designio de amor de Dios se haga realidad.
Por ello, ha definido la celebración de la Asunción como “una fiesta de esperanza”, al considerar que María acompaña a los creyentes en el camino hacia la vida eterna.
Benavent ha concluido esta reflexión con una llamada a mantener la confianza y a no abandonar ese camino: “Que animados y sostenidos por ella, no desfallezcamos en el camino”.
La imagen de la Dormición llega a la Catedral
Los actos de la Solemnidad de la Asunción han comenzado con el canto de laudes.
Posteriormente, la imagen de la Dormición de la Virgen ha sido recibida en la Puerta de los Hierros de la Catedral de Valencia. Previamente, la imagen había sido trasladada desde la Capilla de la Virgen del Milagro, situada en la calle Trinquete de Caballeros.
El traslado ha corrido a cargo de miembros del Grup de Mecha, caracterizados como los doce apóstoles, una representación vinculada a la tradición de esta celebración en la ciudad.
La imagen permanecerá en la Catedral durante los actos litúrgicos de la jornada.
Procesión vespertina por el entorno de la Seo
Los actos continuarán esta tarde con la celebración de las segundas vísperas solemnes, previstas a partir de las 18:30 horas.
Posteriormente tendrá lugar la tradicional procesión vespertina de la Dormición de la Virgen, que recorrerá el entorno de la Catedral de Valencia antes de devolver la imagen a su capilla.
La procesión estará acompañada por el Cabildo de la Catedral y mantiene una tradición documentada desde el año 1352.

Una celebración ligada a la historia de la Catedral de Valencia
La Solemnidad de la Asunción ocupa un lugar destacado en la tradición religiosa de la Catedral de Valencia.
El templo está dedicado a la Virgen María bajo la advocación de la Asunción por voluntad del rey Jaume I, tras la reconquista de la ciudad el 9 de octubre de 1238.
La celebración de este 15 de agosto mantiene así una tradición religiosa y cultural profundamente vinculada a la historia de la Seo valenciana, con la participación de las instituciones religiosas y colectivos que cada año acompañan los actos de la Dormición y la procesión.









