La hostelería de Valencia anticipa un verano con menos ingresos
La hostelería de los barrios de Valencia afronta el verano de 2026 con unas previsiones menos optimistas que las registradas el año pasado. Según los datos recopilados por la Coordinadora de Hostelería y Ocio de los Barrios de Valencia (CHV), el sector estima una caída media del 5,1 % de la facturación respecto al mismo periodo de 2025.
La encuesta revela que el 55,6 % de los establecimientos prevé cerrar la campaña estival con menos ingresos, mientras que un 33,4 % confía en mejorar sus resultados y un 11,1 % considera que mantendrá cifras similares a las del pasado verano.
Desde la entidad atribuyen este descenso principalmente al desplazamiento de parte de la demanda hacia las zonas de playa, la reducción del consumo y la menor afluencia de clientes durante los meses de más calor.
El verano no es temporada alta para la mayoría de negocios
Los resultados muestran que el verano no constituye el periodo de mayor actividad para la mayoría de bares y restaurantes ubicados en los barrios de la ciudad.
En concreto, el 73,1 % de los establecimientos asegura que junio, julio y agosto no representan su temporada alta, especialmente en aquellas zonas alejadas del litoral. Frente a ello, un 26,8 % sí identifica el periodo estival como el momento de mayor intensidad de negocio.
Pese a ello, siete de cada diez negocios mantienen su actividad durante todo el verano. El 70,7 % no realiza cierres temporales, mientras que el resto opta por clausuras parciales de una o dos semanas o, en menor medida, de hasta un mes.
El turismo internacional sostiene la demanda
El turismo procedente de otros países continúa siendo uno de los pilares de la hostelería valenciana durante la campaña estival.
El 71,4 % de los establecimientos señala que recibe habitualmente clientes de países de la Unión Europea. Además, el 25,7 % trabaja con visitantes extracomunitarios y el 22,9 % con turistas llegados desde otras comunidades autónomas.
El público local sigue teniendo un peso importante y es mencionado por el 48,6 % de los negocios como uno de sus principales perfiles de clientela.
Por edades, la media de los clientes se sitúa en los 38,9 años, siendo el tramo comprendido entre los 30 y los 40 años el más habitual.
El calor desplaza la actividad a la noche
Las altas temperaturas están modificando los hábitos de consumo durante el verano. Más de la mitad de los establecimientos, un 56,8 %, asegura que sus clientes retrasan la visita hasta la tarde-noche.
Además, el 32,4 % apunta que una parte importante de la clientela prefiere permanecer en espacios interiores climatizados y evita las terrazas durante las horas centrales del día.
Esta tendencia se refleja en los horarios de mayor actividad: la noche es la franja más destacada, mencionada por el 61,1 % de los encuestados, seguida de la tarde-noche, con un 50 %.
Las ZAS y el aumento de costes preocupan al sector
Entre los factores que más condicionan la actividad hostelera este verano, el 54,5 % de los negocios señala el traslado de clientes hacia las playas, mientras que el 48,5 % apunta directamente al descenso del consumo.
Asimismo, el 42,4 % identifica una menor afluencia de público y el 33,3 % menciona el incremento de costes de personal y suministros.
Las restricciones derivadas de las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) también continúan siendo motivo de preocupación para el sector. El 30,3 % de los establecimientos situados en áreas como El Carmen, Russafa, Honduras o Cedro considera que estas limitaciones afectan a su actividad.
No obstante, la Coordinadora de Hostelería y Ocio de los Barrios de Valencia destaca la capacidad de adaptación de las pequeñas y medianas empresas del sector, que continúan encontrando en el turismo y en la continuidad del público local un apoyo para afrontar un verano marcado por la incertidumbre económica.









