La ciudad de Valencia vivirá este domingo 26 de julio uno de los momentos más esperados de su calendario festivo con la celebración de la tradicional Batalla de Flores, el acto que desde hace más de un siglo pone el punto final a la Gran Feria de Julio.
El desfile arrancará a las 20:00 horas en el paseo de L’Albereda, donde una treintena de carrozas recorrerán el itinerario antes de dar paso al esperado lanzamiento de más de 1,2 millones de clavelones, una cifra que, según las previsiones, podría alcanzar incluso los 1,5 millones de flores.
Una cosecha de excelente calidad gracias a la climatología
La edición de este año llega marcada por la excelente calidad de los clavelones, favorecida por las buenas condiciones meteorológicas registradas durante su cultivo.
Las flores han sido cultivadas en 35 hanegadas distribuidas en seis campos, donde desde este pasado viernes se desarrolla la recolección que continuará hasta la mañana del domingo para garantizar que lleguen en perfectas condiciones al desfile.
Uno de los aspectos más singulares de esta tradición es la conservación de una semilla centenaria, seleccionada generación tras generación a partir de las mejores plantas para preservar una de las señas de identidad de esta celebración valenciana.
Treinta carrozas desfilarán antes del esperado intercambio floral
La Batalla de Flores contará este año con 30 carrozas, distribuidas entre las diferentes secciones falleras, que recorrerán el paseo de L’Albereda antes de que participantes y asistentes protagonizan el tradicional intercambio de clavelones.
Además, el Ayuntamiento de Valencia ha incrementado la inversión destinada a las carrozas de las secciones especiales, atendiendo a la petición realizada por el Gremio de Artistas Falleros.
El aumento presupuestario alcanza el 13 % en la Sección Especial A y el 10 % en la Sección Especial B, con el objetivo de seguir potenciando uno de los grandes atractivos visuales de la fiesta.
Una fiesta que despierta un enorme interés ciudadano
El concejal de Fallas y presidente de la Junta Central Fallera, Santiago Ballester, ha destacado que la Batalla de Flores continúa siendo uno de los acontecimientos más esperados del verano valenciano.
Prueba de ello es la elevada participación registrada en el sorteo de los palcos, al que se han inscrito más de 17.000 personas, una cifra que prácticamente ha agotado la capacidad disponible pese a la ampliación de plazas realizada este año.
Según Ballester, el elevado interés demuestra que la Batalla de Flores mantiene intacto su atractivo como una de las celebraciones más representativas de la ciudad.
La cena de la punxà mantiene viva la tradición
Como marca la tradición, la celebración tendrá su prólogo este sábado con la popular cena de la punxà, que se desarrolla en la Ciutat Fallera.
Durante esta jornada, los artistas y comisiones decoran las carrozas con los miles de clavelones que protagonizarán el desfile del domingo, en un ambiente que combina trabajo artesanal y convivencia festiva.
Este acto previo constituye uno de los momentos más simbólicos de la Batalla de Flores y permite contemplar de cerca el proceso de elaboración de las espectaculares carrozas florales.
Una tradición con más de 130 años de historia
La Batalla de Flores fue introducida en Valencia en 1891 por iniciativa de Pasqual Frígola, barón de Cortes de Pallars y entonces presidente de Lo Rat Penat.
Más de un siglo después, la celebración continúa siendo una de las imágenes más reconocibles del patrimonio festivo valenciano y el acto encargado de clausurar cada edición de la Gran Feria de Julio.
Su combinación de tradición, artesanía, flores y participación ciudadana la ha convertido en uno de los acontecimientos más singulares del calendario festivo de la capital valenciana.










