La Comunitat Valenciana participará en el proyecto MamoRisk, el primer estudio español diseñado para predecir el riesgo cáncer de mama de forma personalizada. La iniciativa analizará datos de 10.000 mujeres y combinará información genética, clínica, epidemiológica y mamográfica mediante herramientas de inteligencia artificial.
La participación autonómica se realizará a través del Servicio de Programas de Cribado de la Dirección General de Salud Pública de la Conselleria de Sanidad.
El objetivo de MamoRisk es incorporar una valoración multifactorial que permita mejorar la estratificación del riesgo individual de desarrollar cáncer de mama. Para ello, además de la información genética conocida, se tendrán en cuenta factores clínicos, epidemiológicos, mamográficos y otros elementos no genéticos.
Gracias a este enfoque, será posible identificar a mujeres con una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad que actualmente no pueden detectarse únicamente mediante los criterios de riesgo hereditario. Esto facilitará la aplicación de estrategias de seguimiento y prevención más personalizadas.
La directora general de Salud Pública, Begoña Comendador, ha destacado que la participación de la Comunitat Valenciana en este proyecto “refuerza el compromiso de la Conselleria de Sanidad con la investigación, la innovación y la incorporación de la medicina personalizada a los programas de salud pública, con el objetivo de seguir mejorando la prevención, el diagnóstico precoz y la atención a la ciudadanía”.
El proyecto MamoRisk analizará a 10.000 mujeres
En la Comunitat Valenciana, el estudio estará coordinado también por el Servicio de Gestión Asistencial Hospitalaria de la Dirección General de Atención Hospitalaria.
Según ha explicado Comendador, esta colaboración permitirá integrar la experiencia del programa de cribado poblacional de cáncer de mama con las estrategias de medicina personalizada impulsadas por la Conselleria.
El estudio contará con la participación de 10.000 mujeres, de las que 4.000 han sido diagnosticadas con cáncer de mama y 6.000 están sanas. Las participantes serán seleccionadas de forma aleatoria entre mujeres con un seguimiento mínimo de seis años en los programas de detección precoz de 14 comunidades autónomas.
Un modelo para mejorar la detección personalizada
MamoRisk se basa en un modelo estadístico capaz de estimar la probabilidad de desarrollar cáncer de mama en función del estilo de vida, la genética y las características mamográficas de cada mujer.
El sistema funciona como una calculadora de riesgo que clasifica a las participantes en categorías de riesgo bajo, intermedio o alto a dos y cinco años vista. Posteriormente, sus predicciones se compararán con la evolución real de cada caso para validar la precisión del modelo.
Si los resultados son satisfactorios y la herramienta se incorpora a los programas de cribado, las mujeres con una probabilidad más elevada de desarrollar la enfermedad podrían recibir un seguimiento más intensivo. El objetivo es favorecer una detección más temprana y, en la medida de lo posible, aplicar medidas preventivas específicas.
Inteligencia artificial y genética para evaluar el riesgo cáncer
El proyecto comenzará con la recogida de datos clínicos y epidemiológicos, así como de muestras de saliva. Después se llevará a cabo el análisis genético y el estudio de imágenes mediante inteligencia artificial, antes de evaluar la eficacia del modelo.
La investigación dispone de una financiación de 1,2 millones de euros procedentes de fondos públicos del programa europeo NextGenerationEU, a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III.
El modelo utiliza el algoritmo BOADICEA, que integra información genética, familiar y clínico-epidemiológica para estimar las probabilidades individuales de desarrollar cáncer de mama y ovario.
Los Institutos de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela y Galicia Sur coordinarán el diseño del estudio y el reclutamiento de participantes. Por su parte, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas se encargará de la extracción y análisis de ADN de las muestras recogidas.
Finalmente, los equipos participantes integrarán los datos clínicos, epidemiológicos, genéticos y mamográficos para elaborar el mapa final del estudio, incluyendo análisis de coste-efectividad.











