Siete de cada diez consumidores muestran un interés medio o alto por la innovación alimentaria y por la incorporación de nuevos productos al mercado. Así lo refleja la VI edición del Barómetro de Consumo de AINIA, que analiza la percepción de los consumidores sobre los nuevos alimentos, los productos funcionales y las proteínas alternativas.
El estudio concluye que los consumidores se muestran abiertos a probar novedades, aunque son cada vez más exigentes. Valoran especialmente aquellos productos que ofrecen beneficios claros y fáciles de comprender, relacionados con la salud, el bienestar, la mejora nutricional o la conveniencia, como los platos preparados.
La utilidad y la diferenciación, claves para el éxito
El informe destaca que la innovación alimentaria debe aportar un valor diferencial para captar el interés del consumidor. Los nuevos productos tienen más posibilidades de éxito cuando responden a necesidades concretas y se diferencian claramente del resto de opciones disponibles.
Las categorías en las que los consumidores prueban con mayor frecuencia nuevos productos son los lácteos, las galletas y cereales, los alimentos congelados y los quesos. Según el barómetro, estas categorías facilitan la incorporación de la innovación a los hábitos de consumo diarios.
Los alimentos funcionales ganan protagonismo
El estudio también confirma la consolidación de los alimentos funcionales en la cesta de la compra. El 95 % de los consumidores afirma consumir este tipo de productos al menos una o dos veces por semana, siendo los yogures, la leche y el pan los alimentos funcionales más habituales.
Además, el 43 % asegura haber incrementado su consumo durante el último año, principalmente para llevar una alimentación más saludable, mejorar su estado de salud, controlar el peso o favorecer el bienestar.
Entre los mensajes que más influyen en la decisión de compra destacan las referencias a productos «bajos o sin azúcares», «bajos o sin grasa», «con proteínas», «con fibra», «sin colesterol» o «bajos o sin calorías», siempre que el beneficio sea claro y comprensible.
Crece el interés por las proteínas alternativas
El Barómetro de Consumo de AINIA también analiza la evolución de las fuentes de proteína. Aunque la proteína animal continúa siendo la principal en la dieta de casi ocho de cada diez consumidores, aumenta el interés por las alternativas vegetales y los alimentos enriquecidos.
El informe señala que no se está produciendo una sustitución completa de la carne, sino una mayor diversificación de la alimentación. Cerca del 40 % de los consumidores ha reemplazado en alguna ocasión la carne por otras fuentes de proteína, especialmente huevos, legumbres, vegetales, yogures, frutos secos y quesos.
Esta tendencia abre nuevas oportunidades para el desarrollo de productos que combinen calidad nutricional, buen sabor, precio competitivo, comodidad de consumo y una comunicación sencilla sobre sus beneficios.









