La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca de la Generalitat y la Fundación Oceanogràfic han liberado 1.800 ejemplares juveniles de erizo de mar común (Paracentrotus lividus) en la Reserva Marina del Cabo de San Antonio, dentro del programa de refuerzo poblacional que ambas entidades desarrollan para favorecer la recuperación de esta especie en el litoral de la Comunitat Valenciana.
Los ejemplares, reproducidos y criados en las instalaciones de la Fundación Oceanogràfic en colaboración con la Conselleria, superaban los 2,5 centímetros de diámetro, sin contar las púas. El equipo técnico seleccionó los erizos con el desarrollo adecuado para aumentar sus posibilidades de adaptación y supervivencia en el medio natural.
Un proyecto para recuperar el equilibrio de los ecosistemas
La actuación forma parte de un proyecto de conservación que abarca todo el ciclo biológico del erizo de mar común, desde la reproducción y la cría de los juveniles hasta su traslado y liberación en zonas seleccionadas por sus condiciones ambientales.
El objetivo es reforzar las poblaciones naturales de una especie considerada clave para el equilibrio de los ecosistemas litorales mediterráneos y cuya presencia ha disminuido en diferentes puntos de la costa valenciana.
La suelta, realizada en la Reserva Marina del Cabo de San Antonio, ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Dénia y del Servicio de Guardacostas, que facilitaron el acceso al punto de liberación.
Seguimiento científico de los ejemplares
La elección de este espacio protegido responde a sus características ambientales y al seguimiento científico que la Fundación Oceanogràfic y la Conselleria llevan a cabo sobre las actuaciones desarrolladas en la reserva.
Las labores de monitorización realizadas tras anteriores sueltas han confirmado la presencia de ejemplares en la misma zona, un resultado que demuestra su adaptación al medio y aporta información valiosa para la continuidad del proyecto.
El equipo técnico realizará una nueva inmersión para comprobar el estado de los 1.800 erizos liberados y recopilar nuevos datos sobre su evolución en la Reserva Marina del Cabo de San Antonio.











