España está cambiando de color durante la noche y el fenómeno ya puede apreciarse desde el espacio. Las últimas imágenes obtenidas por el satélite chino SDGSAT muestran cómo numerosas zonas del país presentan una tonalidad cada vez más azulada, especialmente en municipios de pequeño tamaño.
El hallazgo forma parte del proyecto internacional RALAN-Map EU, desarrollado por investigadores de la Universidad Complutense de Madrid junto al International Research Center of Big Data for Sustainable Development Goals, cuyo objetivo es elaborar el mapa más preciso de contaminación lumínica realizado hasta la fecha en Europa.
El trabajo permitirá analizar con un nivel de detalle sin precedentes la calidad de la iluminación artificial en la Península Ibérica, Baleares, Canarias y Madeira.
La expansión del LED cambia el color de la noche
Los investigadores atribuyen este cambio a la sustitución progresiva del antiguo alumbrado público por luminarias LED de luz blanca fría.
Aunque esta tecnología ha supuesto una importante reducción del consumo energético y de los costes de mantenimiento para los ayuntamientos, también incorpora una mayor proporción de luz azul dentro de su composición espectral.
Esta característica hace que los municipios aparezcan con un tono azulado cuando son observados desde el espacio, un efecto especialmente visible en localidades con menos de 5.000 habitantes, donde la renovación del alumbrado se ha producido de forma más intensa durante la última década.
¿Qué consecuencias tiene la luz azul?
Los especialistas recuerdan que la eficiencia energética no es el único criterio que debe tenerse en cuenta al diseñar un sistema de alumbrado público.
La luz azul posee una longitud de onda más corta que otros colores, lo que provoca una mayor dispersión en la atmósfera y aumenta el resplandor nocturno visible a grandes distancias.
Este fenómeno dificulta la observación del cielo estrellado, incrementa la contaminación lumínica y puede alterar el equilibrio natural de los ecosistemas.
La Comunitat Valenciana podrá aprovechar este mapa para mejorar su alumbrado
La información obtenida mediante el proyecto resulta especialmente relevante para la Comunitat Valenciana, donde numerosos municipios han modernizado en los últimos años su red de alumbrado público mediante tecnología LED.
Gracias a la alta resolución del nuevo mapa, las administraciones locales podrán conocer con mayor precisión qué tipo de iluminación predomina en cada municipio y evaluar si resulta conveniente sustituir determinadas luminarias por otras de temperatura de color más cálida.
Esta herramienta también permitirá planificar actuaciones que reduzcan la contaminación lumínica sin renunciar al ahorro energético ni a la seguridad ciudadana.
En una comunidad con espacios naturales protegidos como l’Albufera de València, el Parque Natural del Prat de Cabanes-Torreblanca, las Hoces del Cabriel, la Sierra de Espadán o amplias zonas del interior de Castellón y Valencia, minimizar el impacto de la iluminación artificial se considera un elemento clave para preservar la biodiversidad y favorecer la observación astronómica.
La biodiversidad también acusa el exceso de iluminación
El estudio recuerda que la contaminación lumínica no solo afecta al paisaje nocturno, sino también a numerosas especies animales y vegetales.
Insectos polinizadores, murciélagos, aves migratorias o determinadas plantas dependen de los ciclos naturales de oscuridad para desarrollar funciones esenciales relacionadas con la reproducción, la alimentación o la orientación.
El exceso de iluminación artificial puede modificar estos comportamientos y alterar el equilibrio de los ecosistemas, motivo por el que los científicos defienden un modelo de iluminación más respetuoso con el entorno.
Un mapa para diseñar ciudades más sostenibles
Los responsables del proyecto consideran que esta nueva cartografía permitirá a urbanistas, investigadores y administraciones públicas tomar decisiones mejor fundamentadas sobre el alumbrado urbano.
La información facilitará la identificación de las zonas donde conviene instalar luminarias más cálidas, reducir la emisión de luz hacia el cielo o mejorar el diseño de las instalaciones para compatibilizar eficiencia energética, seguridad y protección ambiental.
En el caso de la Comunitat Valenciana, donde la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático ocupan un lugar destacado en la planificación urbana, esta herramienta puede convertirse en un apoyo para futuros proyectos de renovación del alumbrado municipal.








