La secretaria autonómica de Representación ante la Unión Europea y las Comunidades Autónomas y Acción Exterior, Ruth Merino, ha reivindicado que la experiencia acumulada por las regiones en la gestión de políticas con una clara dimensión territorial «se ponga al servicio de la implementación del nuevo Pacto por el Mediterráneo».
Asimismo, ha señalado la importancia de que la Unión Europea «aproveche su proximidad a la ciudadanía, su conocimiento técnico y su capacidad de implementación para convertir sus prioridades estratégicas en resultados concretos».
La Generalitat participa en los MedCat Days
Ruth Merino ha realizado estas declaraciones durante la primera jornada de los MedCat Days, celebrados en Barcelona bajo el lema From Pact to Impact, un foro de referencia sobre gobernanza mediterránea en el que la Generalitat ha participado como presidenta de la Comisión Intermediterránea (CIM) de la Conferencia de Regiones Periféricas y Marítimas (CRPM), en representación de cerca de 40 regiones mediterráneas.
El encuentro, al que también ha asistido la directora general de Representación ante la Unión Europea y las Comunidades Autónomas, Raquel Aguado, ha girado en torno al nuevo Pacto por el Mediterráneo, presentado por la Comisión Europea en octubre de 2025.
Sobre esta cuestión, Merino ha expresado el apoyo de la Generalitat al nuevo Pacto, pero ha defendido que su éxito dependerá de una mayor implicación de las regiones, así como de mecanismos de seguimiento, coordinación y una gestión capaz de generar resultados concretos para la ciudadanía.
Una «diplomacia de la implementación»
En este sentido, ha reivindicado una «diplomacia de la implementación» como complemento a la acción exterior de la Unión Europea y de los Estados.
«Cuando desde la Comunitat Valenciana, como región, nos referimos a diplomacia territorial no lo hacemos como una ambición institucional. No pretendemos sustituir la diplomacia de los Estados ni la acción exterior de la Unión Europea, sino complementarlas desde la experiencia acumulada por las regiones tras décadas de relaciones estables con territorios vecinos, cooperación y aplicación de políticas públicas en ámbitos como el agua, la resiliencia climática o la gestión de riesgos», ha afirmado.
Como ejemplo de esa cooperación territorial, Merino ha destacado la labor de Interreg NEXT MED, uno de los principales programas de cooperación de la cuenca mediterránea, cuyo Centro Gestor para el Mediterráneo Occidental alberga la Generalitat.
En el marco de la jornada, su coordinador, Vincent Ernoux, ha expuesto la experiencia acumulada por el programa en el panel La Gobernanza del Pacto: fomento de la coordinación multinivel y la implementación territorial, poniendo de relieve cómo la cooperación práctica entre regiones puede traducirse en soluciones para la ciudadanía.
Reforzar el papel del Mediterráneo en la UE
Por otra parte, el debate también ha abordado la necesidad de reforzar el reconocimiento del Mediterráneo por parte de la Unión Europea. En este sentido, Merino ha señalado que el nuevo Pacto por el Mediterráneo constituye un primer paso, pero ha destacado la conveniencia de avanzar hacia su institucionalización mediante la creación de estructuras estables de cooperación, como un Mediterranean Desk en Bruselas, equiparable a las existentes en otras macrorregiones europeas como las regiones nórdicas o alpinas.
«La participación regional en la acción exterior mediterránea de la UE solo será real si pasa de ser consultiva a ser estructural. Eso implica crear mecanismos formales, espacios permanentes de interlocución y capacidades técnicas compartidas que la UE reconozca como parte de su arquitectura de gobernanza mediterránea», ha concluido.











