El convento capuchino de la Mare de Déu dels Àngels de Alberic ha acogido la decimotercera Asamblea de la Red contra la violencia machista de la Diputación de Valencia, que ha aprobado la incorporación de Estubeny, Simat de la Valldigna, Tuéjar, Fortaleny y la Mancomunidad de la Safor. Con los nuevos miembros, la Red suma 250 ayuntamientos, 15 mancomunidades y el Consorcio Pactem Nord, y alcanza el 97% de la población de las comarcas valencianas.
El presidente de la Diputación, Vicent Mompó, ha señalado que «unas políticas de igualdad eficaces evitan miedo, silencios, sufrimiento y violencia» y ha recordado que los ayuntamientos «somos la primera puerta a la que tocan los que necesitan ayuda, y los que convertimos las grandes leyes en respuestas concretas». La Red, ha destacado, «es una alianza, una manera de entender que ningún municipio, por pequeño que sea, puede enfrentarse solo al problema».
La vicepresidenta primera, Natàlia Enguix, ha recordado el crecimiento de la iniciativa: «Empezamos en 2018 con 49 municipios fundadores y hoy contamos con 250 ayuntamientos y 15 mancomunidades, muy cerca del cien por cien de la provincia al que nos gustaría llegar». Enguix ha subrayado que «formar parte de la Red supone asumir una responsabilidad en prevención, detección y acción local frente a la manifestación más cruel de la desigualdad entre hombres y mujeres».
Las ayudas se duplican: de 700.000 euros en 2024 a 1,5 millones en 2025
Enguix ha puesto en valor «el esfuerzo inversor que estamos realizando para impulsar este tipo de políticas en nuestros municipios, como demuestra que las ayudas para la Red han pasado de 700.000 euros en 2024 a millón y medio este año». Este año se han presentado 244 solicitudes, de las cuales se han aprobado 235, para impulsar campañas de prevención, sensibilización y atención a las víctimas de violencia machista, así como acciones para favorecer el empleo de mujeres en riesgo de exclusión social.
El presidente Mompó ha rechazado la autocomplacencia pese al descenso de denuncias y víctimas registrado en la provincia: «No aspiramos a mejorar las estadísticas sino a que dejen de existir, porque el único objetivo moralmente aceptable es la violencia cero».
Teléfonos con testimonios reales, urbanismo feminista y plan abolicionista
La asamblea ha incluido una mesa de buenas prácticas con cuatro municipios de la Red. La agente de Igualdad de Ayora, Mª Carmen Gavidia, ha presentado una instalación artística en la que los vecinos podían descolgar teléfonos antiguos con grabaciones de testimonios reales de víctimas de violencia machista. «El objetivo era detener el ritmo cotidiano durante unos minutos y compartir una cruda realidad con la que tristemente convivimos», ha explicado.
Desde Requena, la agente Mª Elisa Herrero ha expuesto el Plan Abolicionista Municipal contra la prostitución, que comenzó con un diagnóstico, continuó con formación al personal público y las fuerzas de seguridad y se completó con un plan de acción dirigido a atender a las mujeres que quieren salir de ese mundo.
La alcaldesa de Palma de Gandia, Paula Femenía, ha presentado el proyecto de urbanismo feminista ‘El miedo no puede marcar el camino’, que identifica los espacios oscuros del municipio mediante participación ciudadana para trazar rutas seguras. «Un 10% de las mujeres han sufrido algún tipo de intimidación por cuestión de género», ha destacado.
Alberic ha cerrado la mesa con el proyecto ‘Alberic contra la violencia masclista’, que incluye formación para la Policía Local y Servicios Sociales, sesiones en los tres colegios del municipio y un espacio seguro para que las mujeres trabajen la autoestima. Para 2026, el municipio ya ha presentado un proyecto dirigido a menores de entre 8 y 16 años.









