La Generalitat Valenciana, a través de Ivace+i, ha efectuado el pago del Bono Social Térmico 2025 a un total de 193.629 beneficiarios de la Comunitat Valenciana, por un importe global de 27 millones de euros, destinado a reforzar la protección de los hogares con mayores dificultades para afrontar los costes energéticos.
El 90 % de los fondos ya ha sido abonado
La cuantía desembolsada representa el 90 % del presupuesto total asignado al programa este año, que asciende a 30 millones de euros, por lo que la práctica totalidad de las ayudas ya ha sido transferida a las personas beneficiarias.
Únicamente permanecen pendientes algunos expedientes afectados por incidencias administrativas puntuales, cuya resolución permitirá completar la ejecución total del programa.
La consellera de Industria, Innovación, Turismo y Comercio, Marián Cano, ha resaltado la eficacia del procedimiento desarrollado por la administración autonómica. «La rapidez y eficacia en la tramitación permiten ofrecer una respuesta ágil a los hogares más vulnerables y reforzar la protección frente a la pobreza energética», ha señalado Marián Cano.
Asimismo, la titular de Industria ha destacado que la Comunitat Valenciana se sitúa entre las autonomías que han realizado los pagos con mayor celeridad.
Pagos distribuidos en tres fases
El abono de las ayudas se ha efectuado de manera escalonada a lo largo del ejercicio mediante tres lotes diferenciados.
El primer pago se realizó en abril, alcanzando a 1.132 personas beneficiarias, con un importe de 165.517 euros.
Posteriormente, en mayo se aprobó un segundo lote valorado en 502.223,10 euros, que benefició a 3.373 ciudadanos.
Finalmente, durante el mes de junio se ha ejecutado el grueso de la ayuda, con un tercer pago de 26.185.487,78 euros, destinado a 189.124 beneficiarios, quienes están recibiendo en estos días la cuantía correspondiente.
Ivace+i supera los 145 millones gestionados desde 2020
La gestión del Bono Social Térmico corresponde a Ivace+i, organismo que cuenta con personal especializado para agilizar tanto la tramitación administrativa como la transferencia de las ayudas.
Desde el año 2020, el instituto ha canalizado más de 145 millones de euros asociados a este programa, consolidando un modelo de gestión orientado a mejorar la atención a la ciudadanía y acelerar la llegada de los recursos económicos a las familias vulnerables.
Con el objetivo de facilitar el proceso, Ivace+i remitió una comunicación individualizada a las personas beneficiarias detallando la ayuda asignada, el procedimiento para su cobro y los plazos establecidos.
Además, el organismo habilitó un apartado específico en su página web para consultar la relación de beneficiarios y acceder a la información correspondiente a cada expediente.
Una ayuda para combatir la pobreza energética
El Bono Social Térmico constituye una ayuda de concesión directa destinada a reducir el impacto de la pobreza energética en los hogares con mayores dificultades económicas.
Estas subvenciones cubren gastos relacionados con el consumo energético para usos térmicos, entre ellos la calefacción, el agua caliente sanitaria o la cocina.
Tienen derecho a percibir esta prestación las personas que eran beneficiarias del Bono Social de Electricidad a fecha de 31 de diciembre de 2024, sin necesidad de presentar solicitud o realizar trámites adicionales.
La ayuda se concede mediante un pago único anual, cuya cuantía varía en función del grado de vulnerabilidad reconocido en el Bono Social Eléctrico y de la zona climática en la que se ubique la vivienda habitual de la persona beneficiaria.
Una medida consolidada de apoyo social
La Generalitat mantiene así una de las principales herramientas de apoyo a los colectivos vulnerables frente al incremento de los costes energéticos, garantizando una gestión rápida y una elevada capacidad de ejecución presupuestaria.
La práctica totalidad de los pagos del Bono Social Térmico 2025 ya se encuentra realizada, reforzando la cobertura económica a miles de familias valencianas en un contexto marcado por el encarecimiento de la energía y la necesidad de proteger a los consumidores más vulnerables.











