La presa Montesa ha centrado la reunión de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) con los ayuntamientos de Montesa y Vallada, en la que se han presentado los avances del proyecto constructivo de esta infraestructura.
Durante el encuentro, los responsables de la CHJ han dado a conocer las características técnicas de la actuación, destinada a reforzar la protección frente a inundaciones en la cuenca del Júcar, manteniendo el funcionamiento natural del cauce gracias a un diseño integrado en el entorno.
Presentación del proyecto de la presa Montesa
El presidente de la CHJ, Miguel Polo, ha informado de que el proyecto se encuentra en una fase muy avanzada de redacción y que se someterá en las próximas semanas al trámite de información pública.
Este proceso permitirá que administraciones, entidades y ciudadanía puedan conocer el proyecto y presentar observaciones o propuestas.
Por su parte, el director del proyecto, Emilio Carrilero, ha explicado que el diseño “incorpora los condicionantes ambientales desde las primeras fases del proyecto, dando lugar a una presa concebida para mantener la continuidad ecológica del cauce”.
Una infraestructura para laminar avenidas
El origen de esta actuación se remonta a las inundaciones de 1982 y forma parte de la planificación hidrológica como infraestructura para reducir el riesgo de inundación en la cuenca del Júcar.
La presa será de hormigón, de tipología arco‑gravedad y con una altura aproximada de 56 metros. Está diseñada para retener temporalmente el agua durante episodios de lluvias intensas y reducir el caudal aguas abajo mediante un sistema de desagües.
No dispondrá de almacenamiento permanente ni tendrá funciones de regulación, ya que su uso será exclusivamente la laminación de avenidas, alcanzando una capacidad máxima cercana a los 35 hectómetros cúbicos en estos episodios.
Diseño con continuidad ecológica
El proyecto incorpora un paso inferior multifuncional ecológico para mantener la continuidad del río Cànyoles. Este elemento permitirá el desplazamiento de fauna acuática y terrestre, así como el transporte natural de sedimentos.
El paso tendrá una sección de 4,5 por 4,5 metros y una longitud aproximada de 30 metros. Incluirá un cauce de aguas bajas con pendiente suave para especies como peces o nutrias, mientras que el resto de la estructura permanecerá seco gran parte del año.
Además, el proyecto contempla actuaciones de recuperación medioambiental en la zona del embalse, como la eliminación de especies invasoras, la adecuación del cauce y la reforestación con especies autóctonas.











