La Generalitat ha reafirmado su apuesta por fortalecer la resiliencia del territorio valenciano frente a fenómenos meteorológicos extremos mediante nuevas herramientas tecnológicas y estrategias de prevención. Así lo ha defendido el comisionado para la Recuperación, Raúl Mérida, durante la inauguración de la jornada ‘Resiliencia de las infraestructuras energéticas ante eventos climáticos extremos’, celebrada en la Universitat Politècnica de Valencia (UPV).
Mérida ha asegurado que aumentar la capacidad de respuesta del territorio frente a episodios climáticos adversos “ya no es una opción, sino una obligación”, ante la creciente frecuencia e intensidad de eventos como sequías prolongadas, olas de calor, lluvias torrenciales o inundaciones.
Inteligencia artificial para anticipar riesgos
Durante su intervención, el comisionado ha destacado dos de los proyectos estratégicos que impulsa la Generalitat para mejorar la prevención: el desarrollo del gemelo digital de la Comunitat Valenciana y la creación del Centro Mediterráneo de Inteligencia Climática.
Según ha explicado, estas iniciativas permitirán analizar grandes volúmenes de datos meteorológicos y territoriales para convertirlos en herramientas útiles para la toma de decisiones públicas mediante inteligencia artificial.
“El Mediterráneo está mostrando señales evidentes que no podemos ignorar. Tenemos que transformar esa información en acciones concretas que nos permitan anticiparnos a los riesgos”, ha señalado Mérida.
Además, ha subrayado que el futuro centro permitirá compartir experiencias y soluciones con otras regiones mediterráneas y posicionar a la Comunitat Valenciana como referente internacional en conocimiento climático y cooperación científica.
La DANA evidenció la vulnerabilidad de las infraestructuras
Durante la jornada también se han repasado las consecuencias que tuvo la DANA sobre las infraestructuras energéticas valencianas, uno de los aspectos más afectados durante el temporal.
Mérida ha recordado que en apenas tres horas se registraron siete tornados que derribaron 23 torres eléctricas y dañaron otras doce, mientras que una subestación quedó completamente inundada. Además, ocho líneas de transmisión resultaron afectadas y cerca de 500 centros de transformación quedaron anegados por el agua.
Estas incidencias provocaron la desconexión temporal de la Comunitat Valenciana de la red nacional y afectaron a servicios esenciales como hospitales, centros de salud y estaciones de servicio.
Más de 500.000 personas afectadas por los cortes eléctricos
Por su parte, el director general de Energía y Minas, Manuel Argüelles, ha explicado que las inundaciones dejaron sin suministro eléctrico a unas 500.000 personas.
Gracias a la coordinación entre las compañías eléctricas y la administración autonómica, el 95 % del servicio quedó restablecido en apenas tres días. No obstante, muchos hogares continuaron sin electricidad debido a los daños sufridos en cuadros eléctricos y otras instalaciones interiores.
Para solucionar esta situación, la Generalitat activó contratos de emergencia con una inversión cercana a los dos millones de euros destinados a reparar instalaciones particulares y acelerar la recuperación de los afectados.
Tanto Mérida como Argüelles han coincidido en señalar que la inversión en prevención y adaptación climática resulta fundamental para minimizar futuros daños económicos y sociales y garantizar una mayor seguridad para la ciudadanía.











