El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha pedido una España solidaria «que garantice que ningún territorio del Arco Mediterráneo se quede sin el agua que necesita, para poder seguir liderando la economía, la industria y la agricultura más avanzada de Europa».
Así lo ha manifestado durante su intervención en el III Foro Económico y Social del Mediterráneo, un espacio de referencia para el análisis y la reflexión sobre el futuro, en el que ha solicitado «anteponer los intereses generales frente a la confrontación», ante un auditorio entre los que se encontraba el president de la Generalitat de Catalunya y que, posteriormente, ha clausurado S. M. el Rey Felipe VI.
De hecho, el jefe del Ejecutivo valenciano ha subrayado que la Comunitat Valenciana debe ser protagonista y participar del liderazgo del proyecto del Arco Mediterráneo, reforzando además de los recursos hídricos unas infraestructuras que nos conecten con Europa, una fiscalidad competitiva y una financiación justa para garantizar los servicios sociales.
Pérez Llorca ha exigido el agua que merecen los valencianos y ha agregado que «si no tenemos agua para alimentar esa industria, esos campos y los hogares de nuestra gente, no estaremos liderando nada: estaremos renunciando a avanzar».
Este foro, organizado por Prensa Ibérica y la Fundación La Caixa, tiene entre sus principales objetivos convertir las regiones del área mediterránea española (Catalunya, Comunitat Valenciana, Illes Balears, Región de Murcia y Andalucía) en referentes mundiales en cuanto a desarrollo y proyección de futuro.
La edición de este año ha contado con las intervenciones del ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europa y Cooperación, José Manuel Albares y de su compañero de gabinete, Jordi Hereu, titular de la cartera de Industria y Turismo, además de los alcaldes de Barcelona, Palma, Málaga y Cartagena, Jaume Collboni, Jaime Martínez Llabrés, Francisco de la Torre y Noelia Arroyo, respectivamente.
Infraestructuras y fiscalidad atractiva
Durante su discurso, el president ha advertido de la necesidad de avanzar en infraestructuras estratégicas como el Corredor Mediterráneo y ha denunciado su «impresentable ritmo de ejecución», que, según ha puntualizado, «de seguir así, la conexión entre Barcelona y Alicante no estará hasta 2029, y hoy todavía necesitamos cuatro horas para recorrer 350 kilómetros entre ambas ciudades».
A su juicio, «esto no es un problema valenciano, sino que afecta a las cinco regiones mediterráneas» y, por ello, ha señalado que «desde la defensa firme de nuestros territorios, debemos ser capaces de acordar una reivindicación común de nuestros intereses compartidos».
De hecho, ha aludido a la importancia del puerto de València, el primero de España en tráfico de contenedores y la gran puerta del Sur de Europa con el mundo y ha reclamado de nuevo la finalización del Corredor Mediterráneo, cuya columna vertebral es el ferrocarril «que enhebra Algeciras con la frontera francesa cosiendo Murcia, la Comunitat Valenciana y Cataluña en una sola línea de futuro».
El president ha defendido también «una fiscalidad que atraiga» como las medidas adoptadas por la Generalitat para dinamizar la economía, entre ellas una reforma fiscal que ha supuesto un ahorro de más de 440 millones de euros para las familias y que se va a ampliar en 160 millones en el IRPF autonómico, medidas que han permitido incrementar la recaudación en un 14 % en 2025.
Igualmente, ha destacado el plan de simplificación administrativa impulsado por el Consell, que ha permitido revisar 1.300 artículos de 170 normas con el objetivo de eliminar cargas innecesarias, favorecer la actividad empresarial y agilizar la prestación de servicios públicos, que ha servido para que proyectos como la gigafactoría de batería de PowerCo, del Grupo Volkswagen, hayan apostado por asentarse en la Comunitat Valenciana, junto a otras iniciativas.
Financiación justa
El president de la Generalitat ha demandado un nuevo modelo de financiación que «no ahonde en la desigualdad entre personas de un mismo país; un sistema que trate igual a todos los españoles y que garantice que los servicios públicos se prestan con una calidad homogénea vivan donde vivan».
Según ha afirmado, «la Comunitat Valenciana no pide privilegios. Exige que se corrija una injusticia que dura demasiado y que afecta a personas concretas: a un niño en un aula, a un paciente en una lista de espera y a un mayor que espera su dependencia, ya que estamos a la cola en financiación autonómica. Y eso nos lastra», ha apostillado Pérez Llorca.
«Pedimos que no haya privilegios, que no haya españoles de primera o de segunda en función de donde vivan, porque creo que es importante que entendamos que el liderazgo económico del Mediterráneo no puede partir de la desigualdad entre territorios», ha concluido.
Finalmente, ha concluido que la Comunitat Valenciana «está dispuesta a participar en el liderazgo del Mediterráneo», «no desde el agravio, sino desde la mano tendida; no desde la confrontación, sino desde la centralidad y el acuerdo; y siempre, siempre, con las personas como eje».






