Las exportaciones agroalimentarias valencianas continúan mostrando fortaleza en 2026. Así lo ha destacado el conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, quien ha señalado el relevo generacional y la modernización del campo como factores clave para consolidar este crecimiento.
Durante su intervención en el 28º Congreso de Frutas y Hortalizas de AECOC, celebrado en el Palacio de Congresos de Valencia, Barrachina ha defendido la necesidad de garantizar la continuidad del sector y su competitividad en los mercados internacionales.
Las exportaciones agroalimentarias marcan cifras positivas
El responsable autonómico ha recordado que en el primer trimestre de 2026 las exportaciones alcanzaron cerca de 2.900 millones de euros, con un saldo positivo superior a los 1.200 millones.
“Estas cifras no son casualidad. Son el resultado del esfuerzo de miles de agricultores y ganaderos, del compromiso de nuestras cooperativas, de la capacidad de adaptación de nuestra industria y de la profesionalidad de las empresas de distribución y comercialización”, ha afirmado.
Barrachina ha subrayado que exportar supone generar empleo, atraer inversión y reforzar la imagen de calidad de la Comunitat Valenciana en el exterior.
Relevo generacional para asegurar el sector
El conseller ha destacado que el futuro del campo depende de la incorporación de nuevos profesionales. En este sentido, ha recordado que la Generalitat ha concedido ayudas por valor de 27,4 millones de euros que han permitido la incorporación de 548 agricultores y ganaderos.
De ellos, 439 son jóvenes agricultores y 109 nuevos profesionales, con 203 expedientes correspondientes a mujeres.
“El relevo generacional ya no es una cuestión exclusivamente agraria. Es una cuestión económica, social y territorial”, ha señalado.
Modernización clave para la competitividad
Junto al relevo, Barrachina ha insistido en la importancia de modernizar las explotaciones. Para ello, ha destacado la nueva convocatoria de ayudas dotada con 50 millones de euros.
Estas inversiones están orientadas a mejorar la competitividad, impulsar la digitalización, favorecer la sostenibilidad y reforzar la capacidad de adaptación ante fenómenos climáticos.
“Queremos explotaciones más eficientes en el uso del agua, más tecnificadas y más preparadas para responder a las demandas de los mercados”, ha indicado.









