El Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) continúa reforzando su papel internacional en la vigilancia y control biológico de ‘Diaphorina citri’, el psílido asiático de los cítricos, principal vector de la bacteria asociada al huanglongbing (HLB), considerada la enfermedad más devastadora de la citricultura a nivel mundial.
Cooperación internacional en Chipre
Con el objetivo de reforzar esta colaboración internacional, el director general de Política Agraria Común, Ángel Marhuenda, se ha reunido con las autoridades chipriotas durante la visita que está realizando a Chipre en el marco de la 59 reunión de organismos pagadores de la PAC, a la que ha asistido en representación de las comunidades autónomas.
El encuentro ha permitido evaluar el estado actual del programa, confirmar el seguimiento realizado por el IVIA y consolidar la cooperación científica y técnica en torno al control de ‘Diaphorina citri’ y la prevención del HLB en el Mediterráneo.
Impacto del control biológico
“Los resultados obtenidos hasta la fecha muestran que el programa clásico de control biológico está ejerciendo un impacto muy notable sobre las poblaciones de Diaphorina citri en Chipre”, ha señalado Marhuenda. No obstante, la detección de poblaciones residuales del vector indica que será necesario mantener la vigilancia, especialmente durante los principales periodos de brotación”.
“La experiencia de Chipre constituye un caso de gran valor estratégico para la citricultura mediterránea, al permitir evaluar en condiciones reales el potencial del control biológico clásico como herramienta preventiva y sostenible frente a una de las mayores amenazas fitosanitarias para los cítricos”, agrega el director general.
Estrecha colaboración del IVIA
Aunque el HLB no está presente en la cuenca mediterránea, la detección de ‘Diaphorina citri’ en Chipre en 2023 supuso la primera confirmación de este vector en la Unión Europea y activó una respuesta científica y fitosanitaria de gran relevancia para todo el sector citrícola mediterráneo.
Desde el inicio de la detección, las autoridades chipriotas pusieron en marcha un programa de erradicación y seguimiento fitosanitario, manteniendo una estrecha colaboración con el IVIA.
El programa se inició en 2024 mediante la introducción del parasitoide Tamarixia radiata, procedente de California, con la colaboración de distintos organismos científicos y fitosanitarios internacionales.
Seguimiento científico del programa
Desde entonces, el IVIA ha mantenido un seguimiento cercano de la evolución del programa mediante sucesivas misiones científicas lideradas por el profesor de investigación Alberto Urbaneja. “Los primeros muestreos evidenciaron una elevada presión poblacional del psílido, con adultos invernantes, puestas abundantes y brotes fuertemente infestados”, ha señalado Urbaneja.
“Los seguimientos posteriores mostraron una evolución muy favorable”, añade el experto, destacando niveles elevados de parasitismo y una reducción progresiva de las poblaciones. La misión más reciente confirma una nueva reducción del vector en la isla, con brotaciones de primavera prácticamente libres de colonias activas del psílido.












