El Museu Faller de Valencia ha puesto en marcha la segunda fase de los trabajos de limpieza, reparación y recuperación de los ninots indultats que forman parte de su colección permanente. Con esta actuación, el museo completará la restauración global tanto de los ninots grandes como de los infantiles que custodia desde hace décadas.
La nueva intervención se centrará en ninots grandes correspondientes a los años 1940, 1945, 1948, 1950, 1954, 1968, 1971, 1975, 1990, 1992, 2002, 2004, 2007, 2010, 2011, 2012, 2013 y 2017. También se restaurarán ninots infantiles de 1971, 1974, 1975, 1991, 1999, 2015 y 2016.
Una actuación que estará finalizada antes de Fallas 2026
El concejal de Fallas, Santiago Ballester, ha explicado que esta segunda fase concluirá el próximo verano, coincidiendo con la preparación de la llegada de los nuevos ninots indultats de 2026.
Ballester ha destacado la importancia de estos trabajos para conservar unas piezas concebidas originalmente como obras efímeras y que, con el paso de los años, se han convertido en patrimonio cultural y artístico de la ciudad.
Según ha señalado el edil, tanto la colección grande como la infantil necesitaban una intervención que devolviera “el máximo esplendor” a las figuras y permitiera mantener viva la historia y el mensaje artístico con el que fueron creadas.
Restauraciones que abarcan décadas de historia fallera
Los trabajos ya ejecutados en la primera fase permitieron recuperar y limpiar numerosas piezas históricas. En concreto, las actuaciones ya realizadas abarcan los ninots grandes desde 1934 y los infantiles desde 1963.
La primera intervención, iniciada en 2025, incluyó la recuperación de 21 ninots grandes e infantiles y la limpieza en profundidad de otras 45 piezas.
La Concejalía de Fallas, responsable de la gestión del Museu Faller de Valencia, mantiene entre sus objetivos la protección, conservación y divulgación del patrimonio festivo valenciano expuesto en el museo.
Reparación de daños y recuperación de elementos desaparecidos
Esta segunda fase mantiene el mismo objetivo que la anterior: recuperar elementos deteriorados o desaparecidos con el paso del tiempo y corregir desperfectos derivados de la humedad, la pérdida de pigmentación y el envejecimiento de los materiales originales.
Además, algunas piezas incorporarán elementos que nunca llegaron al museo o que no fueron contemplados en restauraciones efectuadas durante el siglo XX.
Los técnicos trabajan especialmente sobre materiales delicados, ya que muchos ninots fueron concebidos para tener una vida temporal durante las fiestas falleras y no para una conservación prolongada.
Un recorrido por la historia social y artística de Valencia
El concejal Santiago Ballester ha subrayado que esta actuación supone “la puesta en valor de la colección en su conjunto”, permitiendo al visitante realizar un recorrido por la evolución de la sociedad valenciana a través de las Fallas.
La colección de ninots indultats constituye uno de los principales atractivos del Museu Faller y refleja distintas etapas estilísticas, técnicas y temáticas de la historia fallera contemporánea.
Junto a los ninots, el museo también conserva otras colecciones emblemáticas como los carteles oficiales de Fallas —con ejemplares desde 1929—, los retratos de las falleras mayores y las insignias falleras.







