El catálogo de las Bibliotecas Municipales de València crece con la incorporación de la obra digital completa del compositor crevillentino José Ruiz Gasch. La donación ha sido realizada por su nieto, José Enrique Ruiz Alfonso, con el objetivo de integrar todo su legado en la Biblioteca Musical de Compositores Valencianos, adscrita a la Biblioteca Histórica Municipal de Valencia.
Una donación con material inédito y de gran valor documental
Los materiales donados incluyen un digibook con un libreto biográfico del maestro, un DVD con un documental gráfico y cuatro partituras originales: Ave María, de Honorato de Vinalesa; Coenantibus, motete a seis voces mixtas también de Honorato de Vinalesa; Nocturno Valenciano, de José Báguena Soler; y Horta de València, de Eduardo López-Chavarri.
Además, la donación incorpora un CD con la obra completa de Ruiz Gasch en formato Sibelius 7.5, así como archivos PDF de partituras y archivos MIDI. Todo el material ha sido recopilado y editado por su nieto en colaboración con la Diputación de Alicante, el Ayuntamiento de Crevillent, Enercoop y el Coro Ruiz Gasch.
Un fondo musical que ya contaba con material histórico
La Biblioteca Musical de Compositores Valencianos ya conservaba dos volúmenes con más de 60 obras del compositor, donados al Ayuntamiento de Valencia en la década de los años 70. Con esta nueva aportación, el fondo dedicado a Ruiz Gasch queda completo y plenamente accesible para investigadores, músicos y estudiosos.
El concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno, ha señalado que “es un honor contar con la obra completa de un músico valenciano de la talla de Ruiz Gasch” y ha destacado que esta incorporación “supone un paso más en la conservación y difusión del patrimonio musical valenciano”.
Un compositor clave de la música coral valenciana del siglo XX
José Ruiz Gasch, nacido en Crevillent en 1900 y fallecido en 1977, fue un compositor especializado en música coral y religiosa, autor de obras como el Himne a Crevillent.
Inició su trayectoria como trombista en la Filarmónica de Crevillent y posteriormente estudió violín. En 1924 fue nombrado director del Orfeón Crevillentino y un año después de la Filarmónica local. Más tarde se trasladó a Madrid como director de varias orquestas y en 1942 asumió la dirección de la Coral Crevillentina.
Su obra constituye un importante legado dentro de la música coral y religiosa valenciana del siglo XX.










