El Consell ha aprobado el decreto de declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter Inmaterial la tradición de la música popular valenciana representada por las Orquestas y Rondallas de Pulso y Púa de la Comunitat Valenciana.
El objetivo de este reconocimiento es proteger y preservar estas agrupaciones musicales, profundamente arraigadas en la cultura del pueblo valenciano y presentes en prácticamente todo el territorio autonómico. La declaración como BIC se materializará a través de distintas acciones de protección, promoción y estudio, entre las que destacan las labores de identificación, descripción, investigación, estudio y documentación, realizadas con criterios científicos, de esta manifestación cultural.
Asimismo, se incorporarán los testimonios disponibles a soportes materiales que garanticen su conservación y permitan la transmisión de sus valores a las generaciones futuras. Esta tradición musical se integra en el conjunto de actividades, conocimientos, prácticas y usos que constituyen una de las expresiones más valiosas de la cultura tradicional valenciana, conforme al artículo 45 de la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano.
Arraigo territorial y diversidad instrumental
La Comunitat Valenciana cuenta con el mayor número de orquestas y rondallas de España, con presencia en celebraciones culturales de todo tipo a lo largo del año y una gran actividad formativa en escuelas musicales. Estas agrupaciones están implantadas en gran parte del territorio y constituyen un ejemplo destacado de continuidad y arraigo cultural.
Su origen se sitúa en la costumbre de ‘rondar’ y amenizar de forma popular las fiestas a lo largo del año, lo que dio lugar a las denominadas ‘rondallas’. A partir de 1995, tras la creación de la Federación de la Comunitat Valenciana, parte de estos conjuntos adoptaron la denominación de Orquestas de Pulso y Púa -en aquellos casos en los que su mayor número de integrantes y su sonoridad alcanzaban carácter orquestal- mientras que las formaciones de menor tamaño, por su parte, mantuvieron la denominación tradicional de ‘rondalla’, en muchos casos vinculadas al acompañamiento de coros y grupos de baile.
Las orquestas de pulso y púa utilizan instrumentos de cuerda pulsada como bandurria, el laúd, la mandolina, la guitarra o el contrabajo, mientras que las rondallas incorporan también el guitarrón y otros instrumentos como la flauta, el violín o el trombón. Esta diversidad instrumental refleja la riqueza y evolución de una tradición musical que continúa viva y en constante adaptación.
Cohesión social y salvaguarda del patrimonio
En la Federación de Orquestas y Rondallas de Pulso y Púa se integran 74 agrupaciones de las provincias de Alicante, Valencia y Castellón, a las que se suman grupos acompañados por rondallas que forman parte de la Federación de Folklore y de la Federación de Coros de la Comunitat Valenciana.
Estas formaciones desempeñan una función esencial como elemento de cohesión social y dinamización cultural en sus respectivos municipios ya que generan vínculos entre sus integrantes y la población, prestan un servicio cultural y educativo, y refuerzan el sentimiento de pertenencia colectiva. Este papel favorece el relevo generacional y asegura la transmisión, promoción y continuidad de esta tradición musical.
Además, desde las propias entidades se impulsan proyectos de investigación y documentación sobre la tradición musical popular valenciana en ámbitos como la archivística, la historia o la evolución de estas agrupaciones, trabajos que se coordinan con el Instituto Valenciano de Cultura y refuerzan las medidas de salvaguarda de este patrimonio inmaterial.












