El Ayuntamiento de Valencia, junto a la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y con la colaboración de Smart Business Lab, ha celebrado la jornada Urban Data con el objetivo de evaluar los primeros meses de funcionamiento del Centro de Excelencia y Oficina del Dato (CEOD) de València: un espacio que se integra dentro del proyecto EDINT —Espacios de Datos para las Infraestructuras Urbanas Inteligentes—, impulsado y liderado por la FEMP. La sesión, celebrada en el edificio de La Farinera, sirvió de espacio de análisis colectivo sobre los avances, aprendizajes y capacidades habilitadas durante la fase de activación del CEOD de València, consolidando su papel como nodo de experimentación aplicada dentro del ecosistema EDINT.
El encuentro reunió a representantes institucionales, expertos internacionales, empresas tecnológicas y responsables técnicos para compartir los avances alcanzados y proyectar la evolución del modelo hacia una nueva etapa de consolidación. Así, lo ha señalado el secretario general de la Federación Española de Municipios y Provincias, Luis Martínez-Sicluna, durante la apertura institucional. “EDINT no es solo un espacio para compartir datos; ha generado una comunidad, una red de talento e inteligencia colectiva que está transformando la forma en la que entendemos el territorio”.
Datos de impacto y visión estratégica municipal
Así mismo, ha destacado que “los datos de EDINT a nivel nacional hablan por sí solos: 1.784 personas formadas, 890 empresas implicadas a través de los CEOD, 2.302 usuarios activos y una comunidad digital de más de 4.000 perfiles en web y redes sociales y newsletters”.
La concejala de Turismo, Innovación y Captación de Inversiones, Paula Llobet, quiso también poner en valor el papel del CEOD como palanca para el desarrollo urbano. “València está trabajando para tener las herramientas necesarias que le permitan tomar mejores decisiones y contar con información predecible y fundamentada. Queremos ser una ciudad más eficiente y con decisiones certeras, que nos puedan guiar en, por ejemplo, la ejecución de acciones públicas o en la presentación de licitaciones”.
Inteligencia Artificial y el futuro de la ingeniería
El bloque institucional dio paso a la ponencia principal, a cargo del profesor Tim Kraska, co-director del Laboratorio de Sistemas de Datos e IA en el Centro de Computación e IA del MIT, uno de los laboratorios con mayor influencia en el mundo en las últimas décadas. En su charla, analizó proyectos que demuestran cómo la inteligencia artificial agéntica puede impulsar ecosistemas de datos más eficientes y colaborativos. “En mi opinión el trabajo de los programadores va a disminuir de manera importante. Sin embargo, la ingeniería, el arte de encontrar los modelos adecuados, va a incrementarse y va a ser fundamental de aquí en adelante. Me atrevería a decir que la programación está muerta y la ingeniería muy viva”, aseveró el investigador de Boston.
Colaboración público-privada como motor de innovación
Por otra parte, representantes de empresas como Pavapark, Nunsys y Libelium compartieron experiencias y casos prácticos desarrollados en el marco del proyecto EDINT, evidenciando el valor de la colaboración público-privada como motor de innovación aplicada. Enric Gil Gallen, científico de datos, desde Pavapark, abordó soluciones orientadas al análisis de flujos y a una movilidad urbana más eficiente. Mientras, desde Nunsys, Patricia Tamarit, directora de Innovación en Producto, presentó herramientas centradas en la gestión inteligente del territorio y la optimización de los servicios urbanos mediante el uso avanzado de datos. Una línea de trabajo que conecta con el tercer caso de uso del proyecto. “Lo valioso de la compartición de datos, es que generamos valor añadido a través de la inteligencia compartida”, ha destacado Antonio Jara, CSO de Libelium.
Ernesto Faubel, jefe de Servicio de Ciudad Inteligente y Gestión de Datos del Ayuntamiento de València, en la clausura del evento puso en valor el trabajo desarrollado durante etapa iniciática. “Esta jornada ha servido para hacer balance del trabajo realizado durante estos meses y constatar que el proyecto es plenamente viable. Además, representa un ejemplo claro del modelo de colaboración público-privada que impulsamos desde el Ayuntamiento de València”.












