El Ayuntamiento de Valencia, a través de la Concejalía de Fiestas y Tradiciones, ha instalado un año más la tradicional Cruz de Mayo en la fachada principal del edificio municipal, consolidando una iniciativa que alcanza su tercera edición consecutiva en este emplazamiento.
Un homenaje a las madres
La composición de este año está dedicada al Día de la Madre, con un diseño simbólico que busca reconocer su papel a través de un lenguaje floral delicado y evocador.
La concejala de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil, ha destacado que esta instalación representa “un legado cultural que merece ser conservado”.
Estética mediterránea y producto local
La cruz presenta una cuidada combinación de elementos vegetales, entre los que destacan rosales en tonos rosas, margaritas, orquídeas, lavanda y otras especies autóctonas.
El conjunto crea una imagen armónica inspirada en el paisaje mediterráneo, reforzando la conexión entre tradición, territorio y cultura local.

Una celebración histórica en la ciudad
La iniciativa se enmarca en la festividad de las Cruces de Mayo, una tradición con arraigo en la ciudad de Valencia impulsada desde 1949 por Lo Rat Penat.
Durante este fin de semana, decenas de cruces florales decorarán distintos puntos de la ciudad dentro del certamen anual.
Novedad: premio ‘Santo Cáliz de Valencia’
Como novedad, el concurso incorpora este año el premio extraordinario “Santo Cáliz de Valencia”, en el contexto del Año Jubilar, reforzando el valor cultural y simbólico de esta celebración tradicional.












