La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ha alertado de una preocupante oleada de robos en pozos de riego que está afectando a explotaciones agrarias de la Ribera Alta y l’Horta Sud. Estos actos están provocando importantes daños en las infraestructuras, dificultando el desarrollo normal de la actividad agrícola.
Sustracción de materiales y combustible
Según denuncian los agricultores, los asaltantes sustraen materiales de alto valor como cobre, baterías, cableado eléctrico, bombas de extracción y equipos electrónicos. También es frecuente el robo de combustible, lo que agrava el impacto económico.
Además del coste de reposición, la paralización de los sistemas de riego puede provocar graves pérdidas en las cosechas, especialmente en momentos clave del desarrollo de los cultivos.
Testimonio de un agricultor afectado
Joaquín, agricultor de Montroi, explica que su pozo fue “completamente desvalijado, robando el transformador y todo el cableado”. Las pérdidas ascienden a unos 15.000 euros.
El afectado advierte de que “son grupos delictivos que van preparados, con maquinaria y herramientas, no es algo improvisado”.
Medidas de seguridad recomendadas
Ante esta situación, AVA-ASAJA recomienda instalar dispositivos de seguridad que dificulten los robos, incrementen el riesgo para los delincuentes y permitan alertar en tiempo real, además de recopilar pruebas y proteger los elementos más valiosos.
Reclamación de más medidas legales
La organización ha reclamado una aplicación efectiva de la ley en el medio rural tras la reforma del Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal para endurecer las penas por robos en explotaciones agrarias.
En este sentido, exige más medios y coordinación entre los cuerpos de seguridad y el sistema judicial.
Impacto económico en el sector
Según estimaciones de AVA-ASAJA, los robos en el sector agrario de la Comunitat Valenciana generan pérdidas cercanas a los 30 millones de euros anuales.
El presidente de la entidad, Cristóbal Aguado, ha señalado que “los agricultores no pueden seguir siendo víctimas indefensas de esta lacra”, subrayando también el impacto moral que suponen estos delitos.












