La planta de amoniaco verde en Castellón sigue avanzando con el respaldo de la Generalitat, que ha reafirmado su apoyo a uno de los proyectos energéticos más ambiciosos de la Comunitat Valenciana. La futura instalación, impulsada por IGNIS, prevé una inversión de 1.425 millones de euros y se convertirá en una de las mayores de España.
El vicepresidente segundo del Consell, José Díez, se ha reunido con representantes de la compañía para acelerar los trámites del proyecto Armonia Green Castellón, que se ubicará en la zona industrial de Castellón de la Plana.
La planta de amoniaco verde Castellón avanza con apoyo institucional
El proyecto cuenta con la colaboración de distintas administraciones, entre ellas el Ayuntamiento de Castellón, la Autoridad Portuaria y la Generalitat, que trabajan de forma coordinada para agilizar los permisos necesarios.
Desde el Consell destacan el impacto estratégico de esta iniciativa, tanto a nivel económico como medioambiental. La planta permitirá avanzar en la transición energética y reforzar el papel de Castellón como polo industrial.
Además, la instalación se considera clave para atraer inversión y generar empleo cualificado vinculado a nuevas tecnologías energéticas.
Un proyecto clave para la descarbonización y la industria
La futura planta producirá amoniaco verde a partir de agua y energías renovables, un proceso innovador que permite reducir significativamente las emisiones contaminantes.
En concreto, se estima una producción anual de 861.236 toneladas, lo que evitará la emisión de más de dos millones de toneladas de CO2 a la atmósfera.
Este combustible podrá utilizarse tanto en el ámbito energético como en el transporte marítimo y de larga distancia, posicionándose como una alternativa sostenible a los combustibles tradicionales.
Además, el proyecto incorpora un alto componente tecnológico, lo que contribuirá a mejorar la formación y especialización de los trabajadores en el sector energético.
Producción récord y calendario hasta 2031
La ejecución del proyecto se desarrollará en tres fases. La primera está prevista para 2027, la segunda para 2029 y la tercera para 2031.
La planta principal estará situada en una zona industrial cercana a la refinería de Castellón, mientras que la terminal de almacenamiento y carga se ubicará en el puerto para facilitar la exportación.
En términos de empleo, se estima que el proyecto genere hasta 1.200 puestos de trabajo indirectos e inducidos a lo largo de su desarrollo.
Con esta iniciativa, Castellón se posiciona como uno de los territorios clave en la transición energética en España, apostando por un modelo industrial más sostenible y competitivo.












