El Museo Fallero de Valencia ha concluido la primera fase de un ambicioso proyecto de restauración centrado en los ninots indultats, tanto grandes como infantiles. En total, se han tratado 66 piezas que presentaban un notable deterioro debido al paso del tiempo, la exposición prolongada y su propia naturaleza efímera.
El concejal de Fallas, Santiago Ballester, ha subrayado que estas colecciones “estaban muy necesitadas de una intervención que devolviera el máximo esplendor a los ninots”, garantizando así su capacidad de seguir transmitiendo la historia y el mensaje original concebido por los artistas falleros.
66 piezas restauradas de 1943 a 2023
Los trabajos comenzaron en 2025 y han abarcado un amplio arco cronológico, desde 1943 hasta 2023. La intervención ha incluido: la restauración completa de 21 ninots y la limpieza en profundidad de otras 45 piezas
Las obras tratadas están elaboradas con materiales diversos como cartón piedra, escayola, fibra de vidrio, poliuretano o madera, lo que ha requerido técnicas específicas para cada caso.

Técnicas de restauración para garantizar estabilidad y estética
Las actuaciones han tenido como objetivo principal asegurar la conservación estructural y la coherencia visual de las piezas. Entre los trabajos realizados destacan:
- Consolidación de grietas, fracturas y desprendimientos
- Reintegración volumétrica de elementos perdidos
- Restauración cromática mediante óleo y aerografía
- Eliminación de intervenciones previas inadecuadas
- Recuperación de elementos simbólicos esenciales
Estas técnicas han permitido adaptar los ninots a los estándares actuales de conservación museística sin alterar su identidad original.
Recuperar el relato: clave en la restauración
Uno de los aspectos más relevantes ha sido la recuperación de elementos narrativos desaparecidos con el tiempo. En muchos casos, la pérdida de piezas afectaba directamente al mensaje satírico o simbólico de los ninots.
La restitución documentada de estos elementos ha permitido devolver la coherencia discursiva a las obras sin caer en reinterpretaciones, respetando siempre su concepción original.

Obras efímeras convertidas en patrimonio histórico
Aunque los ninots fueron concebidos como creaciones efímeras, hoy constituyen un valioso testimonio de la evolución social, artística y cultural de Valencia.
El Museo Fallero custodia cinco grandes colecciones, entre ellas:
- Ninots indultats grandes (desde 1934)
- Ninots indultats infantiles (desde 1963)
- Carteles oficiales de Fallas (desde 1929)
- Retratos de falleras mayores
- Insignias falleras
La restauración permite no solo conservar estas piezas, sino también reforzar su valor como relato histórico colectivo.

Segunda fase en marcha con horizonte en 2026
Tras esta primera intervención, el museo se prepara para iniciar la segunda fase del proyecto, que finalizará el próximo verano. El objetivo es completar la restauración global antes de la llegada de los nuevos ninots indultats de 2026.
Según Ballester, esta actuación supone “una puesta en valor del patrimonio fallero” y mejora la experiencia del visitante, que ahora puede disfrutar de piezas con mayor calidad estética y narrativa.










