Las fiestas de Sant Vicent en Museros han vuelto a llenar las calles del municipio con música, pólvora y participación vecinal, pese a las dificultades provocadas por el mal tiempo. El Ayuntamiento ha logrado mantener la programación adaptando varios actos, lo que ha permitido que vecinos y visitantes disfrutaran de unos días marcados por la tradición.
El arranque tuvo lugar el viernes 10 de abril con una multitudinaria dansà popular que reunió a más de un centenar de personas. El recorrido, desde la ermita de Sant Roc hasta la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, estuvo acompañado por grupos de danzas tradicionales y por la Associació Cultural de Tabals i Dolçaines la Huitena de Museros.
Las fiestas de Sant Vicent en Museros arrancan con una multitudinaria dansà
El ambiente festivo continuó con la passejà de Sant Vicent, seguida de una cena popular organizada por Amics de la Festa y una de las citas más singulares del programa: la Nit de Canyes. Este espectáculo pirotécnico recorrió el centro histórico con cohetes unidos por palos que explotaban al paso de los participantes.
Tradición pólvora y participación vecinal
El sábado estuvo protagonizado por los festejos taurinos organizados por la peña Els Valents, que celebra este año su 50 aniversario. El programa incluyó astados destacados y una trashumancia infantil, una de las novedades que mejor acogida tuvo entre el público.
Durante toda la programación, la implicación vecinal ha sido uno de los elementos clave. La alcaldesa, Cristina Civera, destacó que estas fiestas reflejan “el carácter del pueblo” y la unión entre tradición y participación.
Adaptación clave ante el mal tiempo
El domingo, uno de los días más esperados, estuvo condicionado por la lluvia. El traslado de las tradicionales paellas y la actuación musical se reubicaron en una nave municipal, lo que permitió mantener la celebración sin cancelaciones.
Este espacio, adquirido recientemente por el Ayuntamiento, demostró su utilidad para situaciones imprevistas. Según el consistorio, su uso garantiza la continuidad de los actos incluso en condiciones meteorológicas adversas.
La Cordà y los actos finales cierran las fiestas
Aunque el traslado de la imagen de Sant Vicent a la iglesia tuvo que suspenderse, la lluvia dio una tregua horas después. Esto permitió celebrar la tradicional Cordà en la plaza del Castell, uno de los momentos más esperados.
Las fiestas concluyeron el lunes 13 de abril con los actos religiosos, incluyendo la misa en honor al patrón, cerrando así una edición marcada por la capacidad de adaptación y la alta participación.










