El Roig Arena de Valencia colgó el cartel de entradas agotadas para recibir a Laura Pausini, que debutó en el recinto ante más de 12.000 asistentes. La artista ofreció un espectáculo vibrante que confirmó su conexión con el público español.
Un show de tres horas con gran despliegue escénico
Durante casi tres horas, la intérprete desplegó una potente combinación de calidad vocal y una cuidada puesta en escena, con elementos visuales de vanguardia que acompañaron cada momento del concierto.
Un arranque cargado de emoción
El concierto comenzó con fuerza con temas como “Yo canto” y “Mi historia entre tus dedos”, marcando desde el inicio el tono emocional de la noche y la complicidad con el público.
Tributos a la música en español
Uno de los momentos más destacados fue la inclusión de versiones que evidenciaron su vínculo con la cultura hispana. La artista interpretó “Hijo de la luna” de Mecano, “Antología” de Shakira, además de canciones de José Luis Perales y Alejandro Sanz como “Cuando nadie me ve”.
Un repertorio que fusiona géneros y épocas
En el tramo central, Pausini combinó ‘medleys’ de sus grandes éxitos —como “Se fue”, “En cambio no” o “Víveme”— con guiños a otros estilos y épocas, sorprendiendo al público con interpretaciones como “TURiSTA” o “Livin’ la Vida Loca”.
Los himnos que hicieron vibrar al público
El momento de mayor conexión llegó con sus canciones más emblemáticas. Temas como “Amores extraños”, “La soledad” e “Inolvidable” fueron coreados por miles de asistentes en una auténtica celebración colectiva.
Un cierre con sello latinoamericano
Para despedir el concierto, la artista sorprendió con una interpretación de “Mariposa tecknicolor” de Fito Páez, poniendo el broche final a una noche cargada de emoción y demostrando la vigencia de su voz.













