La Generalitat Valenciana, a través de Ivace+i Innovación, impulsa el proyecto ‘N-Aqua-Fit’, una iniciativa centrada en mejorar la gestión del riego y la fertilización nitrogenada en explotaciones de cítricos mediante técnicas de agricultura de precisión.
Sensores, satélites y datos integrados
El sistema combina información procedente de sensores de campo, imágenes satelitales y datos agroclimáticos para analizar en tiempo real el estado del suelo y de las plantas. Gracias a esta integración, se aplican modelos y algoritmos que permiten optimizar el uso de agua y fertilizantes sin afectar a la productividad.
Inteligencia artificial para decisiones precisas
A diferencia de otras herramientas, el sistema desarrollado transforma los datos en recomendaciones concretas de riego y fertilización. Mediante inteligencia artificial, ofrece soluciones prácticas al agricultor, facilitando la toma de decisiones y mejorando la eficiencia de las explotaciones.
Fertilizantes a medida para cada cultivo
El proyecto no solo incorpora tecnología digital, sino que también contempla el desarrollo de fertilizantes y bioestimulantes específicos. Estos productos están diseñados para maximizar la eficiencia del nitrógeno y reducir pérdidas por lixiviación, contribuyendo a una agricultura más sostenible.
Un consorcio multidisciplinar
La iniciativa está coordinada por Fertusa Marenostrum y cuenta con la participación de Regaber, Asociación Valenciana de Agricultores, el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias y la Universitat de València, entre otros agentes del sector.
Sostenibilidad y cumplimiento normativo
El proyecto está orientado a reducir el impacto ambiental de la actividad agrícola, optimizando recursos y mejorando la salud del suelo. Además, se alinea con las exigencias regulatorias actuales y con la estrategia europea de sostenibilidad, contando con financiación de fondos FEDER.
Hacia una agricultura más eficiente
Actualmente, gran parte de las fases del proyecto ya han sido desarrolladas con éxito. El siguiente paso será la integración completa del sistema y su validación en condiciones reales de cultivo, lo que permitirá adaptar la herramienta a las necesidades del agricultor.




















