El proyecto se desarrolla en el Centro de Investigación y Tecnología Animal (CITA) de Segorbe, donde el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias ha comenzado a implementar tecnologías de Ganadería de Precisión (PLF). El objetivo es modernizar la gestión de la granja porcina mediante herramientas digitales que permitan un seguimiento continuo del estado de los animales y de las condiciones ambientales.
Sensores e inteligencia artificial para el bienestar animal
La Ganadería de Precisión se apoya en sensores, sistemas de monitorización e inteligencia artificial para analizar en tiempo real el comportamiento, la salud, la ingesta de alimento y agua, así como variables ambientales como la temperatura o la calidad del aire. Esta información permitirá anticipar problemas sanitarios, mejorar el bienestar animal y optimizar los procesos productivos.
Ensayos para mejorar la eficiencia y reducir el impacto ambiental
En el marco del proyecto PigLF, el IVIA llevará a cabo ensayos con cerdos de cebo para evaluar el rendimiento productivo, la eficiencia alimentaria, el comportamiento y las emisiones de gases asociadas a la producción porcina. Los estudios permitirán medir el impacto de diferentes intervenciones nutricionales y de manejo sobre la sostenibilidad del sistema productivo.
Economía circular, nutrición y manejo adaptado al clima
Los ensayos incluirán estrategias de alimentación basadas en la incorporación de subproductos agroindustriales fibrosos, alineadas con los principios de la economía circular, así como cambios en el manejo relacionados con la densidad de alojamiento y el estrés térmico. Estas variables son clave en el contexto actual de lucha contra el cambio climático y de creciente exigencia europea en materia de bienestar animal.
Transferencia de conocimiento y rentabilidad para el sector
El conocimiento generado permitirá mejorar la toma de decisiones en las explotaciones porcinas, favoreciendo una producción más eficiente, sostenible y rentable. El proyecto está liderado por investigadoras del IVIA en colaboración con la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universitat Politècnica de València, la Universidad CEU Cardenal Herrera y la Universidad Politécnica de Madrid, reforzando la dimensión científica y aplicada del proyecto.











